miércoles, marzo 09, 2005

Un poco harta de mí...

Recuerdo cuando me puse por lema una frase de Somewhere I belong (perdonen que no llegue a la profundidad de algún filósofo alemán): no sentiré nada más, hasta que mis heridas estén curadas. Lo cierto es que le obedecí al milímetro, no me metí a tonterías hasta que me sentí del todo bien, ¿y para qué? Para acabar igual de mal, aunque ya no deprimida, pues tenía que trabajar y seguir invirtiendo en la casa materna.
Menos mal no se me atravesó ningún puente...
Ahora veo los resultados: me muero de miedo. Anoche temblé hasta vomitar, y lloré hasta quedarme dormida. El miedo me hace ver demonios donde no los hay (o quizás sí) y siento negatividad en el aire, pese a que todos sabemos que no es más que smog, ¡qué carajos!
Quisiera pasarme las horas de soledad tranquila, sin un "él" rondándome la cabeza. Dice uno de mis amigos más sabios que es el precio de tener cuerpo. Tiene toda la razón. ¿Servirán los látigos de autoflagelo de las monjas y los curas? Aunque francamente, el deseo carnal en este caso es lo de menos (lo cual me asusta aún más).
Hay tantas explicaciones para lo que antes solía resolver con un "me gusta" o un "no me gusta". Sin embargo, ahora debo cuidar que "no vaya a hacerme daño bajo ninguna posibilidad". Quizás uno de estos chicos que hay por donde trabajo, de camisa y corbata, misa dominical y familia respetable, sea mejor para mí que un "perfecto desconocido"... ¿Por qué no? Al menos ya sé que no son psicópatas o una "paranoia" de esas.
Las cosas con alguien que está de paso no funcionan, Angelita, ni aquí, ni en la China, ni en la cochinchina... que para otros resulta, bien, pero tú estás condenada a que no, y no, y punto final. Trata con alguno de estos muchachitos buenos que ni siquiera te miran, y que te tienen miedo porque eres una bruja neurótica, que alguna vez fue fanática de Metallica (con todos sus "agregados"), que no tiene caché, le interesa un rábano el roce social y se atreve a vivir sola, sin cuidado ni vigilancia "adulta", en una ciudad tan pervertida como Piura, con sólo 24 añitos de edad, ¡oh, mi Dios!
De pronto caigo en la cuenta que a "él" le gusto así...
Ya no sé, ya no sé. Mi ex estaba experimentando conmigo, creo que soy la persona más "loca" que ha conocido. Se emocionó, luego se desemocionó. Ni siquiera vale la pena pensar en lo que hubiera ocurrido si se quedaba. Puf...
Tengo a mi lado un camino que se ve atractivo, y yo estoy a punto de seguir por la vereda de concreto, junto con todos, en procesión, que es más seguro... pero ese camino me llama, ¡no puedo con mi genio!
Ni modo, a respirar profundo. Supongo que el chico, luego de lo de esta mañana, conversará conmigo. Ya veremos. Igual hasta entonces ya se nos pasó a los dos. No sé si quiero que eso ocurra, aunque sí sé que sería lo más conveniente.
La verdad es que me he ilusionado cuando supe que le gustaba, pero él me gustaba desde un poco antes, y lo reconocí. Tania, Tania, tengo que hablar con Tania, ella lo sabe todo... ¿Dónde está Tania cuando la necesito? (en Talara, con su esposo y sus hijas, mujer, donde debe estar).
Bueno, paciencia, ya conversaremos. Pero este miedo es agorero... Además, mi demonio personal le ha tomado cariño, así que no debe ser un buen chico de todos modos. Sí, estoy loca. Eso, o la ovulación me afecta cada vez peor. Lo que sea.

2 comentarios:

ADLE dijo...
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ADLE dijo...

sea el camino que sea, siempre habrá un abismo esperándote, tú eliges nada más cómo caer.