miércoles, septiembre 17, 2008

Usos y cosas

Revisé mi pobre billetera china y noté que comprar el bendito MP3 (o MP4, o Ipod) iba a ser la “egoistada” más grande del mes (en mi particular situación, respecto a las particulares necesidades de mi particularísima familia). Además, seamos realistas, ¿en verdad voy a salir a correr cada mañana, tarde o noche, una vez que sea poseedora del aparato de marras? No, porque me da flojera correr y siempre encontraré nuevas excusas para no hacerlo. Debería procurarme más salidas a comunidades rurales, que vivifican cuerpo, mente y espíritu… ¡Eso sí es deporte, caray!

Entonces, haciendo un balance general y dado que sí me gusta escuchar música, conseguiré pilas recargables, nuevos audífonos y algunos discos en blanco, más barato todo; dedicaré un domingo próximo a armar interesantes listas de reproducción (que para eso, entre otras cosas, está la laptop) y seguiré fiel al discman verde que buenamente me cedió mi precioso hermanito de 13 años, ya que en su percepción social de las cosas, el color perico no le resulta especialmente masculino (adolescencia de pueblo chico).

Y eso que pasé a discman porque mi otro hermanito, el de 16, arruinó mi walkman.

No, no soy una activista “anti tecnología”, pero tengo bastante arraigados los principios de necesidad real y el aumento de productividad que debería traer consigo su satisfacción. En todo caso, tengo el orgullo de llevar cinco años sin televisor (que no sin cine), aún habiendo pasado veintitrés lunas de mi vida prestándole atención a la caja reglamentaria que teníamos en la sala de casa.

Por cierto, una compi del master me envió un interesante documental. Algo largo, sí, pero vale la pena:

Aquí, la versión original y el guión documentado.

2 comentarios:

Ernesto dijo...

Nooo... !! justo tenia que ver este post luego de llegar a casa luego de las compras.

En fin... ya esta hecho ;)

Bueno, salvo las estancias temporales en Lima, creo que yo te gano, llevo mas de 6 años sin tele, pero no sin series :D

Angela dijo...

Ten cuenta que tú eres mayor y yo la dejé más joven que tú ;)
Tiempo relativo, que le llaman.