martes, septiembre 15, 2009

Los orígenes

Como he dejado de trabajar de manera formal (aunque en algunas condiciones humanas, la formalidad tiende a ser relativa), pude detenerme a conversar con los amables señores que me detuvieron justo en el cruce de cebra del bidegorri, rumbo a mi ex-oficina, con una actitud calmada, muy distante (lo noté después) de la cara de apuro y ansias sobreactuadas que suelen acompañarnos las repetitivas mañanas de rumbo al trabajo.

Sabía que se trataba de testigos de Jehová. Una infancia cargadita de tolerancia, apertura y contracorriente al catolicismo de los abuelos, me hizo conocerles desde hace mucho. Y ya está, buenos días, maja. Buenos días, díganme.

Un poco lo de siempre, el reino de Dios y el exterminio del maligno, etcétera. En verdad, me enternece oír a personas que con tal convicción intentan salvarse a sí mismas (para empezar, no nos hagamos los magnánimos) y a las demás, enseñando la palabra de Vida. Les expliqué que les conocía de hace mucho, que me gustaban en general, gente tranquila, intentando vivir de manera coherente. Eso es bastante respetable, aunque no se esté de acuerdo con todo y tal.

Resulta, para terminar el palabreo (el mío, aquí) que Dios quiere que todas las personas seamos felices y cuando Él (con mayúscula) gobierne el mundo, luego del Juicio, todos los seres humanos viviremos en Paz (con mayúscula, también), trabajaremos tranquilamente para cubrir nuestras necesidades, araremos la tierra, gestionaremos nuestros recursos de manera justa, compartiremos lo que tenemos, no nos faltará lo indispensable, no habrá explotación, no habrá maldad, no habrá dolor… ¿Te imaginas ese paraíso?

No, no me lo imagino, contesté con una sonrisa enorme. Yo conozco muchos lugares donde la gente es así, vive así. Y en cifras de estadísticas, esas personas son consideradas poblaciones vulnerables en extrema pobreza, o culturalmente atrasados, o ignorantes por "no querer progresar".

Y así.

Extraño, me dijeron que había sido un placer. Supongo que por educación.

5 comentarios:

Louis dijo...

Me gusta mucho tu historia. Una sonrisa y la idea que el paraiso pertenece a este mundo, como si de alguna manera les hubieras dado todo lo que esperaban.

Espero que estes muy bien Angela, y que vives algo de este paraiso. Yo estoy todavia por ahi en Inglaterra, oscilando entre los niveles subterraneos y celestes. Pero creo que proximamente me acercare al paraiso por un tiempo, pues tengo planeado un viaje al Peru. Todavia estas en Lima?

Un abrazo, Louis

Angela dijo...

Si eres el Louis que pienso, te diré: llevo dos años viviendo en Bilbao y probablemente regrese a Perú en diciembre...

¿Podríamos coincidir en algún tramo del tren, como hace nueve años?

Un abrazo fuerte!

Ernesto dijo...

Para recordar lo que deciamos anoche.... http://www.youtube.com/watch?v=y5Dkm_zb28c

Tambien recuerdo que en "Babel" (del grupo Leopoldo) hicieron algo divertido basandose en el comercial del "Amigo Electrolux" (voy a tocar tu puerta.....).

Al final esta cancion es un alegato de quienes quieren ser dejados en paz....

Louis dijo...

Me pareceria muy apropriado Angela. Te aviso cuando llega mi tren. Mientras tanto sigo leyendo tus textos. Cuidate bien, Louis

Angel Castillo Fernández dijo...

Tocaya, yo también quiero arar la tierra!!!! ( :