martes, julio 08, 2008

Amig@s (y Gato)

Desperté (que no es dejar de dormir, sino de soñar) al escuchar las palmas de alegría. El avión pisó suelo. Suelo peruano. Horas antes, me hizo bien hacer ruido a los del asiento de atrás, contando mil cosas dignas e indignadas, con Quique, el otro enviado aquí.

Noto paz. No alrededor, alrededor es igual. Noto paz en mi percepción y aún tengo bajo el volumen. Tal vez, si lo subo, empiece a llorar otra vez. Lo guardaré para el fin de semana.

Es hora de la comida en España y ayer fue un día precioso, de esos tranquilitos en los que sólo deseo sonreír (recuerdo un olor).

El Pacífico me saludó tempranito, cuando aún no amanecía. Ahora ya hay ruido afuera y empieza la faena. Me gustaría tener conectividad a Internet, que el teléfono de mamá no esté cortado por enésima vez, que las distancias no sean tan largas.

No he conseguido quitarme de la cabeza esta canción… ¿Tú sí?
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1 comentario:

Ernesto dijo...

No se... por alguna razon yo imaginaba que pensarias en esto:
http://www.youtube.com/watch?v=M7vs21ZKrKM

Suelo peruano... que envidia..