viernes, abril 01, 2005

¿Que por qué la gente inteligente hace cosas estúpidas?

Por las hormonas, ni más, ni menos. Porque la educación amorosa promedio, en estos lares, se limita a tratar de mantener la virginidad (o en el peor de los casos, la "estabilidad"), pero nadie te enseña a "no enamorarte tan rápido", cosa que por Europa, Estados Unidos y Primer Mundo en general, está envidiablemente de moda.
Bueno... no sé por qué me voy tan lejos, si estoy rodeada de personas que piensan así, y me lo repiten a coro siempre, en todas las tonalidades imaginables (e inimaginables). Ya quisiera no necesitar de nadie de ese modo. Como dice Gabo, el amor es un sentimiento infame que nos condena a necesitar irracionalmente de una persona desconocida. Sí pues, es eso, necesidad de alguien que no tendría que estar ahí, que su presencia general es un accidente y, como tal, tendría que ser evitado y fácilmente olvidado. Pero no, ya empieza uno (o una) a querer contarle cosas, a querer verle, a querer hacerle partícipe de su vida (que le importa a medias, siendo optimistas), etc., etc., etc...
Me encantaría volver a la época en que esperar por alguien bajo la lluvia dos horas, mil horas, como un perro, me parecía una soberana estupidez que ningún ser humano "inteligente" haría jamás. Luego me sorprendo a mí misma haciendo un viaje relámpago, por tierra, de 14 horas ida y 14 vuelta, a la capital, solamente para pasar unas horas con alguien, y decirle "adiós" (con beso inolvidable) en el aeropuerto (y rápido, que hay que coger el carro de regreso)... ¡Qué miedo!
¿Y ahora? Ahora no acabo de curarme de una, y ya estoy en otra, además por puro gusto. Lo que es peor, ni siquiera tengo una relación, no señor, estoy alucinando solamente, considerando una posibilidad de podría ser nula y súper, súper, súper confusa. Pensar que casi me he roto la crizma por andar desfogando mis frustraciones sentimentales con el trasero de un pobre caballo, vaya (pudo ser peor... pude haber estado en Piura, con una moto).
Y estaba asustadísima antes de conversar con el fulano en cuestión... Pasé dos semanas tensas, de pelea conmigo misma, buscando razones para inclinar la balanza a su favor, pues consideraba (y es cierto) que los motivos más "pesados" que la inclinaban en su contra eran el MIEDO, no válido para pesar, sino para actuar con más prudencia, y los PREJUCIOS, absolutamente inválidos. Y lloré mucho, y temblé sola en mi cama, y me esforcé por estar "curada" de Adriancito, para no hacerle daño a este muchacho, y tal, y cual, y todos los ejercicios mentales que pude, para que al final... El niño éste se eche pa' atrás. Ay.
Bueno... así las cosas.
De todos modos la vida sigue (dicen), por eso anoche nos juntamos unos cuantos especímenes de la oficina más "hippie" de esta reputada institución (aunque le duela al jefe) y nos fuimos a comer pollo a la brasa y beber sangría.
Interesante grupo: dos cajamarquinos, uno Agrónomo, hijo de quizás el mejor botánico peruano actualmente (¿qué creían, que no conozco gente importante?), otro, Comunicador, mi asistente (sí pues, soy jefa). Las dos hermanas Atúncar, que hacen prácticas en mi área, Joelito y yo.
Conversamos de muchas cosas, más profundas y sentimentales en tanto aumentaban las cajas de sangría sobre la mesa (porque a nadie se le dio la gana de servírnosla en jarra). Finalmente nos tomamos casi una caja por cabeza, y eso que nos cuidamos para no acabar "mal" y poder venir hoy a la oficina.
Luego, cada quien a casa. ¿Los hombres? De hecho que a tomar algo más. Nosotras tres, caminando hasta Miraflores, que tampoco está tan lejos y como que se nos pasa un poco. En el camino encontramos un perrito flaco y sarnoso, cometimos la "burrada" de tratarlo bien (bendita burrada), y se nos pegó hasta que le compramos algo de comer. También conocimos al "Árabe", un loquito que da tumbos por Castilla, destilando los conocimientos que adquirió en su época de catedrático universitario, antes de que la droga le hiciera perder el control sobre sí mismo. Me pidió dinero en un repetuosísimo castellano, agradeció en alemán, compartimos la sorpresa en francés y nos despedimos en inglés, con apretón de manos. El perrito aún nos seguía.
Más adelante, un grupo de adolescentes con un hermoso y compadecible pastor ruso (¡qué calor ha de sentir el pobre!), se burlaron de nosotras preguntándonos si era nuestro el chusco que nos venía detrás. No es nuestro, pero nos cae bien, es mejor que algunos humanos que conozco (de esos que miden su valor por la raza de sus perros, carajo).
Y a dormir.
Mentira. Me di un baño, estuve dando vueltas en la cama un rato. Miré el celular, tenía mensajes y llamadas perdidas. A contestar, no importa la hora. Luego, una estúpida idea cruzó por mi estúpida cabeza, y acabé mandándole un msn todo conciliador a... ADRIÁN!!!... jajajajajaja... más taradaaaaaaaaaa! Pero en todo caso, fue en plan: "sin rencor, ¿ya nos toca ser amigos?"...
De todos modos no puedo con el roche, ¡Dios mío! No sé si quiero respuesta, pero francamente me excedí... Eso no se hace, Angelita, eso no se hace (es lo malo de mandar a la mierda a alguien, luego tienes que buscar hacer las pases, esperando que quizás te escupa en la cara... y te aguantas!).
Ojalá haya cambiado de celular...
Nooo, ya no importa. De todos modos, no me dio nada más que penita y en serio me gustaría encontrarme con su mala ortografía en el messenger, de vez en cuando.
Lo peor fue lo de luego, que empecé a llorar por sentirme sola, y a desear con todas mis fuerzas que el taradoesequestáenChalaco (pese a que me dijo que vendría a Piura) aclare su cabeza y no se eche nuevamente para atrás. Vamos, tampoco lo quiero irremediablemente, pero sería muy bonito...
¿Ya ves? Ya estás otra vez alucinando, niña tonta. Mejor deja de fastidiar a la Providencia con ruegos estúpidos, que Dios debe estar bastante ocupado con el mundo así como está, y además por el Papa. Por cierto, pese a que nunca me gustará el modo en que Karol llegó al puesto (y soy católica, ¿eh?), no voy a dejar de decir aquí que es un buen hombre, como muchos otros que sé que están trabajando por la paz, almas anónimas que tal, tal, tal, tal y tal, lo sé, lo sé. Pero este es hombre público, pues. Y ya, tema cerrado. Chau.

4 comentarios:

IMPAZZITI dijo...

Oh muy interesante ehh...!!! en serio :)

Jano dijo...

Me pidió dinero en un repetuosísimo castellano, agradeció en alemán, compartimos la sorpresa en francés y nos despedimos en inglés, con apretón de manos. El perrito aún nos seguía.

Que paja te salió esa frase, tan simple y tan graciosa. Tan como suceden las cosas, aunque si bien en la profundidad de los asuntos que nos pasan (como Adrian, y para mi una ella) nada es simple, a veces cuando las cuentas como una historia, se convierten en cosas que nos pasan a todos no?...

Si quieres entra a mi blog

http://cosasdelcajon.blogspot.com

Saludos
Jano

Sin Tinta dijo...

Tienes mucha razón amiga, a veces hacemos cosas que no debemos, y eso nos carga el alma..., pero he allí el detalle: se supone que somos lo suficientemente inteligentes para descargarnos. Te kelo

Angela dijo...

Bueno, bueno, no sé si merezca la pena dedicarle un blog, pero sí lo menciono como "comment": que ayer el TaradoesequestáenChalaco llegó a Piura, pero ni siquiera me timbró al celular. Ergo, creo que me voy borrando. Lo bueno es que fui al cine. Pretendí estar sola, pero encontré al padre de un amigo y pudimos comentar la película.
¡Gracias por los comentarios, chicos!