viernes, abril 15, 2005

Cuestión de orgullo

Me encontré con el cura a la hora del almuerzo, me dijo que conversemos, antes de pedírselo, y aproveché la familiaridad para hacer el berrinche que me hacía falta hacer desde hace algunos meses, por todo y por todos, pero para empezar, por mí misma, que a veces me canso de llorar sólo por las noches y ser la buena del canto, cuando anda ve tú quién te tiene consideración a la hora de la guerra.

Estuve antipatiquísima, espero francamente no haberle provocado mayor disgusto con ello. Todo normal, contándole por qué me sentía tan mal y explicándole que la gran crisis emocional que me abrumaba no iba más allá de los hemisferios de mi cerebro. Y entre tal avalancha de rocas y puras rocas, que no entiendo, que estoy mal hecha, que Dios debió ajustarme bien algunos tornillos, porque cómo es posible que sea una mujer tan emprendedora en el trabajo, con tales y cuales capacidades y fama –infundada- de buena profesional (que la voy a perder, como me descuide), si para las cuestiones amatorias y estupideces relacionadas soy algo menos que un absoluto cero a la izquierda, con todo y depresiones mortales que sólo me queman neuronas y me hacen perder el tiempo.

El cura opina que mi último mal prospecto de novio es de los mejores que me he topado, pues de todos modos semejante ejemplar no me convenía, por lo extraño (me gusta más es palabra, que extranjero), por lo diferente y por todo. Yo lo sé desde siempre, pero desde siempre lo tuve ignorado, pese a haber tenido el valor de escribirlo (me basta con repasar algunos posts). Es que tengo tendencia a joderme la vida, no hay duda, y a dar el brazo a torcer sólo porque una sonrisa “inocente” me conmovió el útero, toda una vergüenza para el modelo de mujer moderna.

Y explico por qué es uno de los mejores: porque se dio cuenta que la cosa no iba a funcionar, y que no estoy en edad de buscar más tonteos, porque a los 24 años ya se busca algo estable y a lo mejor eso él lo sabe. Y seguro ha de ser verdad, porque mis contemporáneas ya están, mayoritariamente, tejiendo botines, o haciendo maestría en España, que con eso ya definieron lo bien que les va en la vida, lo encaminadas que están y lo mugre envidiosa que me siento en este momento.

Entiendo que para los hombres, como para las mujeres con más cerebro que yo, buscar pareja ha de ser como ir de compras: miran, miran más, quizás uno, dos o tres salidas, y luego igual devuelven el producto, porque no acabó de convencerlos… ¡Y ay del producto que se hizo ilusiones, que no está en su derecho! ¡Débil mental!

La verdad, a estas alturas y con muy poca experiencia en inteligencia emocional, no se me ocurre cómo podría conocer a alguien que “como pareja sí va a funcionar”. Esperar a que Dios me lo diga sería una buena opción, pero a veces habla tan, pero tan bajito… Igual despotrico porque estoy un poco podrida de todo el día de hoy, y deprimida, y al diablo conmigo. No sé, a esperar y tener paciencia y hacer cosas útiles y ya. ¿Esperar qué? Puf, la sola idea de querer a algún nuevo extraño me enferma, ya bastante esfuerzo hago para no salir corriendo ante la posibilidad de dejarme besar, con lo que me cuesta…

Gracias al Cielo ahora no conozco a nadie, puedo estar tranquila y salvaguardada de todo riesgo. Es que gustar de alguien y crear ilusiones me debilita de tal manera, que finalmente preferiría saber mi futuro de la A a la Z, haciéndome a la idea de que estaré sola, pero sin sobresaltos.

Pensando en frío y a la mala, veo con tristeza que este lío en el que estoy metida es culpa mía, sin derecho a réplica. Y mi mayor problema no es el amor no correspondido, porque nunca hubo amor de ningún tipo, no hay que ser cínicos. Mi jodido trauma es el orgullo herido y un miedo agorero que no acabo de entender, pero que a estas alturas ya debería darme soberanamente igual.

Y, que frente al cura, que además me quiere muchísimo y a quien estimo como a un abuelo frente al cual puedo patalear a voluntad, reconocí que bien me valdría especializarse en el fino arte del “agarre”, que es usar y ser usado sin que duela, satisfacer de paso necesidades hormonales y disminuir el stress. Me ha dicho que debo confesarme por el par de agarres confesados en su oficina, y se asustó de cuánto daño podría hacer si me lo propongo, porque así son las mujeres.

Pero… ¿de qué otro modo puedo comportarme, si cada vez que me enamoro (y mi último problema no es el caso) me despachan de lo lindo “porque no quiero que sufras, niña, y eres una mujer extraordinaria, con mucho que dar al mundo”, sí, cómo no?... Aunque más me convendría quedarme quieta un rato, no descartaré la posibilidad. Y ya.

6 comentarios:

Angel Castillo Fernández dijo...

¿Quién es más bestia? Ese fue el primer post que te lei. Desde allí quedé enamorado de tu blog. Ingreso frecuentemente a tu sitio, pero hace tiempo que no escribes algo así. Las decepciones amorosas, mi querida amiga, parecen inmensas en determinado momento de la vida, pero en perspectiva terminan siendo nimiedades. Un fuerte abrazo.

Angela dijo...

Sí, lo sé. Noto que lees el blog y te agradezco por ello. Sé bien que cuando todo pase, podré reírme de este rollo, pero mientras dure, pues lo expreso y ya.
La verdad es que estos asuntos no me dejan ver bien a mi alrededor y escribir sobre cosas comunes, por lo mismo bellas, o demasiado brutales e injustas. Pero deja que me limpie un poco de esto, y volveré a la carga.
Paz.

Angel Castillo Fernández dijo...

"No llores porque el sol se oculta, que las lágrimas no te dejarán ver las estrellas". Que estés bien.

Joe Nilson [NiiSan] dijo...

Die Liebe ist ein wildes Tier
Sie atmet dich, sie sucht nach dir
Nistet auf gebrochenem Herz
Und geht auf Jagd bei Kuss und Kerzen
Saugt sich fest an deinen Lippen
Gräbt sich dinge durch die Rippen
Lässt sich fallen, weich wie Schnee
Erst wird es Heiss, dann Kalt,
am Ende tut es weh


El amor es un animal salvaje
Respira sobre ti, ella te rastrea
Anida en tu corazon roto
Y va de caza con besos y velas
Succiona fuerte tus labios
Desgarra su camino por tus costillas
se deja caer, tan ligera como nieve
Primero esta caliente, luego frio,
al fin eres herido

Amour - Rammstein

Talvez deberias formar un club de fans ;-).

Bueno dejandome de trivialidades, me gusta tu blog es muy uhmmm, el vocablo exacto no lo tengo, o talvez son muchas palabras para definirlo: Es un compendio de vida, espero que tu horizonte mejore y no te dejen High and Dry (Radiohead). Baisers.

Angela dijo...

Ich liebe Rammstein... Danke für Ihre Anmerkung!

NN dijo...

Hey! pues si es solo por orgullo la cosa no es tan grave no? d todos modos las experiencias nos enseñan mucho, ya sabes, la prox debes ser mas cauta, mientras menos alto vueles, menos duele la caida ;-). Y si, esto es cuestion d tiempo para q pase.