jueves, mayo 10, 2007

Avanti Morocha

Debo haberla oído por primera vez a los 18 años, en mis épocas de MTV. Me gustaba tanto, que conseguí introducirla enterita en mi corazón. Desde entonces, la he oído esporádicamente, cada vez que la necesitaba, desde cualquier emisora de radio, como un mensaje del cielo.

Hoy, la dedico a mis amigas y amigos:

2 comentarios:

nicky dijo...

navegando sin rumbo, en una tarde de absoluto aburrimiento, sentado en un burocratico cubil de oficina sanisidrina, encontre tu página.

Aunque estimo hay una enorme diferencia entre tu situación y la mia, en poco tiempo coincidiremos en algo......habremos abandonado el statu quo y estaremos del otro lado....

Tengo ahora un trabajo formal, bien remunerado, pero me siento una lapa en este escritorio. A diferencia tuyo, nunca tuve una vocación ni un destino trazado ni mucho menos planes que seguir. Mi vida fue un devenir de hechos casuales coyunturales que terminaron en este cubil. Llevo en el dos meses. Y mi familia en cuzco ya tres.

A diferencia tuyo, si tengo donde llegar, obviamente, Cuzco, donde me espera mi vida, mi esposa y mis hijos. Decidimos vivir allá. Lo de mistico y el rollo existencial no va conmigo. Simplemente me gusta la ciudad, es hermosa, sus calles, sus cerros colindantes. Puedo explorar, bares, mercados, plazas...simplemente sentarme a ver pasar el mundo. Y cerca esta puno y su gelido lago, navegarlo con el frio en el rostro es divino....y arequipa.
Y avanti morocha....esa canción tambien marco una epoca en mi vida. Amores imposibles....que fueron hermosos en tanto platónicos.

Angela dijo...

No tengo un destino trazado, sino metas por alcanzar, que requieren disciplina y renuncia a ciertos afectos, ciertos privilegios, y mucha soledad.

Es un poco duro conocer para qué está uno hecho, y saber qué implica y a qué debe renunciar, para no perder la esencia, aunque esa renuncia duela en el corazón.

Es maravilloso navegar el Titicaca, con el aire gélido dándote a la cara. Es una experiencia única llegar a un claro del cañón del Colca y ver pasar al enorme cóndor, a pocos metros de ti. Gracias a Dios compartí esas experiencias con una persona apropiada para ese momento, pero inapropiada en mi presente.

No sabes cuán adortunado eres de ser feliz por llegar al lugar que tienes. Yo tengo un sitio también, mi familia materna, mis seres más amados. Pero aún siento que no puedo darme por satisfecha.

Cusco es una bonita ciudad para vivir, pero me gusta más Piura, donde nací, o Sullana, donde crecí. Al menos, no hace tanto frío como acá.

Aprópiate de tu cubil, cuando sea tuyo, no será un gran peso estar ahí.

Muchas gracias por tus comentarios.