jueves, diciembre 28, 2006

Finalizando

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Tengo la cara llena de granos y fiebre, pues resulta que más de cien picaduras de mosquito, todas a la vez, a veces dan fiebre. Al menos ahora sé lo que se siente de adolescente, con el acné (nunca antes tuve tal problema).

Sé que no tengo cabeza para tomar decisiones, que la vida sigue y que no todos se preocupan por su entorno. Esto de procurar que los amigos estén siempre bien, no se sientan solos, participen de las reuniones y tal, es bueno, siempre y cuando los receptores de nuestra amabilidad sean eso: amigos.

Es un poco triste haber pasado la tarde en convalecencia y que los vecinos de las habitaciones de al lado no se hayan enterado. Más triste que quienes sí se hubieran quedado conmigo para hacerme compañía, no tengan manera de saber que les necesito, pues no viven en mi entorno.

Me he dado cuenta de este desequilibrio hace dos días, el día de los piquetes de mosquito. Fue mi culpa, lo sé, pero aún así he notado que, para algunos, mi compañía sólo resulta agradable cuando estoy “sana y feliz”. Al menos he de agradecer a quien me invitó a comer esta tarde, pese a haberle advertido que con estas ronchas no luzco nada guapa...

Tal vez lo de hoy es una niñería y no debería molestarme, pues nadie tiene la obligación de dejar de ir a una fiesta por un colega enfermo (un momento, yo conozco a una imbécil que sí suele hacer ese tipo de cosas... ¡Ah, soy yo! No vale, entonces). Pero sí me fastidia recordar cómo fue que todos estos bichos de mierda se apoderaron de mi cara y mis extremidades, dejándome echa una lástima... Y eso ha pasado a formar parte de mi archivo de advertencias, sé a lo que me atengo con quienes estaban cerca de mí, ese día. Aunque claro, a fin y al cabo he de admitir que es una retribución justa a mi serie de excesos personales, que ya no deben repetirse más.

¿Dramatismo de días previos a la menstruación? Digan que sí, para no tomárselo tan en serio. Para mí es real, vívido y medianamente doloroso. Pero siempre es mejor saber cómo son las cosas, en vez de seguir andando por nubes de ideas mágicas, que nunca son de verdad.

Hoy he decidido no pasar mi fiesta de año nuevo con ninguno de ellos. Mejor dejarles hacer su vida y ser felices, lejos. Y yo, a cumplir responsabilidades con tranquilidad. Pese a todo, siempre me divierte recibir la lección de cómo las cosas agrupadas sin ningún sentido encuentran, por sí solas, el modo más natural de romper tales vínculos ridículos, sin daños colaterales.
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No volveré a escribir desde esta computadora.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

una prueba viviente de que los refranes se cumplen....posiblemente, pero, creo no deberias ser tan drástica y dura en tus decisiones, al final de cuentas quien mas daño se hace eres tú, entiendase que, la obligación moral de asistir a los amigos enfermos, es solo eso, pero si no lo hacen, no necesariamente significa que no les importe, motivos tendrán, considero que las decisiones basadas en retorcijones hepáticos, o cosas parecidas no valen, primero que pueden hacer perder el encanto de una bonita amistad (lo cual no significa que deban estar a los pies de tu cama cuando tú crees que los necesitas), podría sonar a condicionamiento o interes y la amistad para ser buena debe ser desinteresada e incondicional; se puede herir suceptibilidades dificiles de superar, espero que el mal momento pase pronto, asi como el mal humor, ah y no alvides de usar tu repelente del Dr. Zaidman (lo he probado en la selva y funciona), ya que los mosquitos machos agresores, seguro les impactó tu belleza y dulzura; (aq...góticos) es una autoreflexión. felicidades y de seguro vendrán días mejores.
Tcalle.

Angela dijo...

Sí, había motivos para no quedarse: alguien les había invitado a tomar y a uno de ellos le entregarían un pase gratis a la fiesta de año nuevo.

A veces la gente se equivoca sin intención, es verdad...

De todos modos, sí hubo una persona conmigo, no a los pies de mi cama, sino en la sala, conversando y matando las horas.

Lo de los mosquitos, pese a fastidiarme, no me entristeció tanto como el hecho de dejarme afuera de la tienda de dormir, completamente ida (culpa mía, por no medir mis tragos).

Pero estamos en épocas de equidad de género, ¿no?

Gracias por tu tiempo.

Con cariño,

Ernesto dijo...

Solo te digo.. a superar los malos tragos y que no te impacten mas de la cuenta. Y como te dije.... que te cuides y que mejores pronto.

Angel Castillo Fernández dijo...

Ta que a mí también me da fiebre cuando me pican... creía que era algo anormal, pero veo que no.

Nicky dijo...

Bueno cada vez que pienso en ti me haces doler la cabeza sabes.
Vives en un mundo que tú misma creas, que tú misma complicas y eso es chevere, pero parale no?.
te extraño loca, pero prefiero dejar muchas cosas en el espacio donde capaz dejé mi mente dando vueltas, porque cada vez ando más de cabeza que la patada.
Todos y cada uno de nosotros te extraño aunque no lo creas en la fiesta de año nuevo, Claudia incluida, pero eso no es mi problema y aunqeu no se que paso, ella dice que lo sentía, será verdad o será mentira, no lo se.
y sabes nunca estarás sola, cuando quieras puedes contar con nosotros, bueno al menos conmigo :D (aunque muchas veces no sea tan útil :P).
no se que es de tu vida, y supongo que estará bien, me he dado cuenta que soy un maniaco depresivo de la ptm pero no importa, soy Feliz ( buaaaa eso sono feo, olvidalo.
Cuidate mucho y lo único que te voy a decir es que te quiero como mela.
Cuidate mucho.

Angela dijo...

Angel, ¡es que es una intoxicación mayúscula! La verdad, esta ha sido la primera vez que me da fiebre por algo así...

Nicky, muchas gracias por el apoyo.

Saludos

Anónimo dijo...

Saludos

espero que estes mucho mejor

acne dijo...

posiblemente, pero, creo no deberias ser tan drástica y dura en tus decisiones, al final de cuentas quien mas daño