viernes, marzo 05, 2010

Domingo de chicas


Al final del vídeo de "My Happy Ending", Avril Lavigne se va del bar donde discutía con su ex novio (el desafortunado inspirador de la canción). Sus amigas salen con ella y cuando pasan al lado del chico no ocultan su malestar ni ahorran, por educación, miradas de desprecio...

Las chicas que he venido conociendo en Bilbao me habrían dejado sola, quedándose en el bar con el más "guay". De ninguna manera permitirían que una "desadaptada" les arruinase la fiesta. Suelen tener por norma no meterse en los problemas de los demás. Quizás sí lo harían por sus amistades más cercanas, de años en la cuadrilla.

No les puedo culpar ni exigir y es precisamente esa no exigencia lo que me mantiene al margen. No veo sensato andar con personas de las que no tengo nada que esperar.

Las relaciones laborales entran en otro ámbito, son cosas distintas, deben conducirse por un terreno diferente al de la amistad. Hay otros valores para las relaciones labores, y otras exigencias personales.

Ay...

Además de la emoción que me causa saber que el fin de semana trae consigo un encuentro largo con el pelirrojo (jodido vasco responsable y melindroso), estos días he sentido un atisbo de emoción romántica por un detalle tonto de tan simple, pero vital para cualquier mujer: el domingo tendré tarde de chicas.

Nos pusimos de acuerdo en un tistás. Por lo visto, había ganas desde cada vértice del triángulo. Porque claro, somos tres, y en las circunstancias actuales, tres mujeres con afortunadas características compatibles: peruanas, comunicadoras sociales, experiencia laboral en proyectos de desarrollo, tarjeta de estudiante.

La última vez que me vi con ellas descubrí que había perdido la práctica de estirar los brazos en todas las direcciones, cantar en voz alta y contar mis cosas en confidencia femenina. Tan desacostumbrada estaba, que luego de soltar un dato personal, tuve que llamar a Perú y consultar si acaso hice mal. Cuánto daño nos dejamos hacer a veces, sin darnos cuenta...

Desde que Erika dejó Bilbao, he echado mucho de menos tener una amiga en esta ciudad. No diré que he estado aislada de buenas mujeres o buenos hombres, siempre he tenido gente agradable alrededor y el importantísimo apoyo de mis ángeles guardianes "frikies". Pero claro, me faltaba empatía femenina, chicas contemporáneas (y solteras) con quienes reunirme para hacer lo que toda mujer debe ser capaz de hacer entre sus congéneres apreciadas de vez en cuando: tonterías.

Pocas oportunidades he tenido durante estos años de exilio de sentirme ridículamente feliz, en tanto que compartir la propia ridiculez denota altos niveles de confianza y generar alegría a partir de acciones simples es un sano síntoma de humildad. He debido tolerar "maduramente" largas conversaciones sobre política, neoliberalismo, comunismo, materialismo dialéctico, indigenismo libertario, etcétera, la mayor parte de ellas aderezadas con un penetrante olor a marihuana, miradas inquisidoras, música de Silvio Rodríguez y codicia carnal. ¡Pobre de mí, tonta inmigrante que no sabe nada de la vida, si en alguna de esas ocasiones osaba hacer una observación pragmática en el talón de Aquiles de la efervescente teoría que en aquél momento se elevaba al cielo, exhalando chocolate marroquí! ¡Pobre, pobre de mí!

Creo que este cinismo me ha valido la expulsión tácita de diversos grupos progresistas locales. Gracias a Dios (con mayúsculas, como lo escribiría cualquier creyente).

Creo, además, que pasaré un domingo increíblemente bueno: beberemos, nos quejaremos, cocinaremos, haremos coreografías cantando alguna canción sexista-pero-feminista de Rafaela Carrá, con suerte no se nos quemará el Arroz con Pollo y hacia las siete de la tarde, ya un poco borrachas, intentaremos mirar con paciencia la entrega de los Oscars (maldita invención del "imperio yanqui") y cruzaremos los dedos por La Teta Asustada.

¡Qué bonito!

7 comentarios:

Dora dijo...

Angela, que ricos planes para el domingo! Cómo me gustaría estar ahí con ustedes! Me hiciste pensar que yo en Perú casi no he tenido amigotas así que tu describes. Me hacía falta pero no llegaba a encontrarlas. Y las dos que tuve se han ido a España..jaja. Con los hombres siempre ha sido mucho mas facil. Como si las peruanas fueran demasiado competitivas, o simpemente no conocí las "correctas". Acá si tengo amigas que nunca se irían del bar... las que apoyan incondicionalmente.
Ya pues, te mando un besote y mañana a cruzar los dedos!!!

Anónimo dijo...

No hace falta que escriba mi nombre puesto que sabes quien te escribe.
Como te extraño mi Angelita querida, de hecho, justo escribía de lo mucho que extraño tener no todo un domingo, sino aunque fueran sólo unas horas de la compañía de alguien que como tú me conoce y reconoce.
Aquí no es tan distinto de lo que cuentas... he dejado de ser yo para convertirme en alguien más sin pasado, sin historia porque a casi nadie le interesa conocerla.
Un beso grande mi niña, mi Angelita.
Ya te escribiré con más calma, mientras tanto no olvides lo mucho que te quiero y las ganas que tengo de un pollito con papas...

Lucila dijo...

Hola estuve revisando tu blog y me parece muy interesante y entretenido, sobre todo que la información es detallada y precisa, espero que sigas posteando más temas para informarnos y comentar.
Saludos.

Lucila dijo...

Déjame felicitarte, que bueno que está tu blog los temas tienen la información exacta que me interesa, sigue posteando más sobre estos temas.
Felicitaciones.

Angel Castillo Fernández dijo...

...espero que la hayas pasado como lo predijiste. (Eso incluye que no se te haya quemado el arroz con pollo)

Angela dijo...

Hola, chicas y chico. Mil gracias por sus comentarios!!!

Mi querida Dora, yo no diría que no conociste a las "peruanas correctas", sino que quizás no llegaste a conocer a las chicas "adecuadas" en Perú. Sin embargo, no te culpo, pues cuando nos encontramos en un país que no es el nuestro, en un ambiente extraño, solemos ir de compañía de las primeras personas que nos mostraron simpatía... Y no siempre se trata de gente a las que nos gustaría querer, sólo que darse cuenta de eso lleva algo de tiempo.

Creo que la amistad es un don y una condición tan importante, que merecemos tomarnos nuestro tiempo para escoger y aprender a querer a nuestros amigos. Sé que suena feo hacer esta clasificación, pero en determinadas circunstancias a las personas nos toca ser solamente "salvavidas" y es importante saber dar a esa condición el valor que merece. La gratitud no siempre implica una gran amistad de por medio, ¿sabes? Y la amistad, como el amor, no es algo que se pueda "forzar"..

Mi niña "Anónima", ya te he adelantado algo de mis sensaciones y sentimientos en un e-mail. A mí, como a ti, me anima mucho saber que, aunque lejos, hay personas que me quieren de corazón, pese a conocerme del todo. Esa satisfacción suele levantarme de bajones extraordinarios y me ayuda a enfrentar con firmeza algunos conflictos del día a día, típicos de relaciones nuevas con personas nuevas, aunque buenas.

Cuestión de paciencia y de no olvidar lo que merecemos, en honor a esas personas que ya nos quieren (y que nos jalarían de las orejas si nos ven conformándonos con menos).

Hum... CREO QUE ESTARÁN DE ACUERDO CONMIGO EN QUE "LUCILA" ES PUBLICIDAD, ¿VERDAD? De todas maneras no borraré sus comentarios, me hace gracia contener "información detallada y precisa", jejejejeje...

Ángel, tocayo, dos cosas no se cumplieron: no vimos la ceremonia del Oscar porque todo el tiempo estuvimos pensando en "hora peruana"... Se nos fue, a veces pasa. Y tampoco bebimos tanto, sólo unas pocas cervezas y una botella de vino con el Arroz con pollo, que NO SE QUEMÓ!!! Yujuuuuuuuuuuuuuuu!!!

Un abrazo MUY FUERTE!

Mujeres dijo...

Feliz domingo a todas