miércoles, mayo 31, 2006

Azul


Quedan pocas heridas, de pequeño relieve y mucho fondo, que han de tomar un poquito más de tiempo en sanar. Nuevos sueños e ilusión de despertar cada mañana, ver el sol...

Sí eran ojos azules los del ángel, que no es un ángel, sino un rayo de luna. No viene por ella, pero tal vez sí. No viene a matarla, pero tal vez sí (nunca se sabe). Tal vez viene a darle vida, aunque viva está, renacida, suave, mayor.

Un rayo de luna.

Niña, bendito sea el corazón que no se ennegrece con el infortunio de cien pasados afrontados.

Parece que allí va, otra vez...

2 comentarios:

digler dijo...

corazon de pelea, corazon que vive y aprende con cada latido

ElCortaVenas dijo...

Pasaba por aquí...
Lo que creí un simple vistazo, terminó siendo una lectura llena de sentimientos muy bien expresados.

Ojalá y no te pierda de vista.