sábado, mayo 14, 2005

Conversando con mi mejor amigo...

¿Es culpa mía? ¿Acaso hay una edad en la que queda prohibido hacernos ilusiones?
No... Sin las ilusiones, ¿cómo prepararíamos nuestro corazón para acoger en él a un nuevo y querido extraño? Racionalmente puedo admitir que es buena persona y desear conocerle más, pero, ¿cómo llego a querer quererlo?
No, las ilusiones no están mal... ni siquiera estuvo mal pensar que las respetaría y que no las rompería como lo hizo, porque él estaba tan ilusionado como yo.
Me niego a andar por el mundo desconfiando de la gente a la que quisiera poder querer, pues ya bastante tengo con cuidarme las espaldas de los "tangenciales" obligados que cada quién se encuentra en la vida.
Y no voy a dejar de ilusionarme, porque sería condenar mi corazón a dejar de querer... y quizás dejar de ser como me gusta ser.

5 comentarios:

Algeriana dijo...

Bien por ti! No te rindas y sigue siendo quien eres. El mundo es un sitio mejor cuando llevamos la fe en el ser humano como prendedor.

Angel Castillo Fernández dijo...

Fe. Exactamente.

karelita dijo...

La vida es una sola y hay que vivirla al máximo y con la convicción que siempre nos va salir todo bien.
bye saludos karelita

Angel Castillo Fernández dijo...

Sólo para informarle señorita que desde ayer mi humilde blog ha puesto a disposición del mundo un link hacia su interesante página. Saludos tocaya.

Angela dijo...

Muchas gracias :)