miércoles, noviembre 07, 2007

Disimulando


Una tarde con Angel, buscando combi por la Prolongación Grau, de Piura. Necesito no pensar en importante.

Pato

Angela: ¿Sabes? El domingo descubrí que mi amiga Periquita mete el pie al caminar, como patito… Suelo fijarme en eso porque yo también lo meto así.
Angel: ¿Ah sí? Pero no se te nota mucho.
Angela: No, porque me acuerdo que "no debo" y lo saco. Además, con lo de la luxación de caderas y el pie plano, mis padres siempre pusieron especial énfasis en mi modo de caminar y todo lo relacionado a ello.
Angel: Claro, entonces pudieron corregir cualquier problemilla.
Angela: Casi. He usado todo tipo de zapatos ortopédicos, incluso algunos cuya suela me hacía resbalar los pies hacia fuera. Ya no caminaba como patito, sino como pingüino. Si a eso sumamos los pellizcotes de mi mamá...
Angel: Ahora la Angelita camina derechita.
Angela: No, se centraron en piernas y pies, pero no vieron mi postura general. Sigo siendo “torcidita”.
Angel: ¡No tanto! Se te ve bien.
Angela: ¡Lo sé!... Pucha, además ahora tengo fastidiadas las rodillas.

A propósito de “Señora del Destino”

Angela: Es bonita, la novela, sólo que se alarga y alarga, cada capítulo es una hora en la vida de los personajes y no puede ser, pues, no puede ser. ¡El tiempo es oro! Ya he debido resignarme a que me iré antes de ver el final.
Angel: Igual puedes inventarte un final y luego comprobar.
Angela: Puede ser… ¿La estarán transmitiendo en España?
Angel: Todo es posible…

Ginecológico

Angel: Yiaic…
Angela: ¿Qué?
Angel: Esa imagen, una pareja de adolescentes frente a un centro de ecografías, la chica llorando.
Angela: Pucha, jodido.
Angel: Sí.
Angela: Deberíamos ser como los animales salvajes.
Angel: ¿Tener crías cada cierto tiempo y andar por ahí, comiendo pastito?
Angela: Preñarte cuando te toca, sin padres que te digan lo avergonzados que están de ti y de lo que dirá el vecino, sin que todo el planeta te recuerde el modo idiota en que has frustrado tu vida y tu posible carrera, sin un novio que te haga sentir mierda porque no se hizo cargo, o dudó de su paternidad, o a lo mejor que se queda contigo, pero también desgraciado y marcado.
Angel: ¿Cómo sería, entonces?
Angela: La hembras salen preñada y toda la manada, hasta el vecino, procura su bien. La cuidan, la atienden, le ayudan. La hembra mantiene al macho lejos, salvo que sea de alguna especie que vive en pareja. En fin, si la hembra ve que el macho amenaza a la cría, lo echa a arañazos o patadas, la crianza es compartida por la comunidad y no hay vecinos.
Angel: Siempre debe haber algún vecino…
Angela: Bueno que el vecino mantenga distancia. Y si el vecino jode mucho…
Angel: La hembra se lo come.
Angela: Eso mismo. Se lo come y alimenta con él a su cría.
Angel: Chévere.

Leyes

Angela: Es lo que dicen: que la ley de la selva no es andarse matando porque sí, eso sólo hacemos los humanos civilizados. En la selva matas para comer o cuando te sientes amenazado.
Angel: Sí, pues. Eso me ha recordado lo que suele decir el papá de Nicky.
Angela: Por cierto, no me he despedido de Nicky…
Angel: Yo le digo de tu parte.
Angela: ¡Mira, combi! ¿Va a Tallanes?

2 comentarios:

Juliana dijo...

Te voy a extrañar. Te deseo lo mejor. No me gustan las despedidas, lloro mucho. Espero entiendas por que no acompañé a Carlos a Oltursa. Te deseo lo mejor reina... Te lo mereces

Galileus dijo...

Me encantó la conversa sobre las hembras y los críos... Oye, cómo que despedirse, cómo que Oltursa, cómo que te vas?...

Puedes aclararme un poco las cosas?