jueves, octubre 09, 2008

Víspera

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Hoy es mi última noche en casa. No es la primera vez, sin embargo echo de menos la adrenalina de otros tantos episodios similares, pues gracias a ella, sentí menos la incertidumbre y la lejanía futura, tan cercana, tan autoimpuesta, tan sin sentido a veces y tan... tan... ¿inútil?

Tal vez, por primera vez no sé el motivo, ni encuentro alegría en lo que (ya sé) me voy a encontrar. Si tan solo tuviera un poco más de paciencia, un poco más de fuerza, un poco más de dinero, un poco más de tiempo.

Me siento enferma.

Será que... la incertidumbre no me emociona más. O la certeza de que el mundo está lleno de buenos amigos y amables rompecorazones (da igual hacia dónde mire). O este jodido no encajar, este ir y venir del carajo y tanto afecto despediciado, a cambio de ingratitud y culpabilidad, pues dicen las teorías nuevas que cada quién es culpable de dejarse hacer, justamente por dejar hacer... Dejar hacer.

Corrupción por televisión. Otro presidente vociferante. Puro cinismo.

2 comentarios:

Ernesto dijo...

Un reto.. eso es lo que es, y se que sabras afrontarlo, creeme, lo haras.

Animo!!!z

LOBO INQUISIDOR dijo...

Ohh Lucia, encuentras, barreras, vacios, columnas, paredes, bosques oscuros.. pero miras, como pocos, hacia arriba donde esta tu cielo estrellado y respiraras tranquila.. y tu, como muy pocos, te preguntaras que hay mas alla del firmamento... y descubriras lo que realmente quieres. So far, so good.. no cambies.. solo paciencia.