miércoles, octubre 19, 2005

Paranoia

Ella amó (pese a que Alexis le dijo muchas veces que el amor humano daña de muerte). Amó y no tuvo miedo de que se le notara, aún con dolores acumulados de siglos y amores traicionados. Tuvo la suficiente fuerza/locura de amar una vez más, temblando de miedo. Él decía amarla también, todo correspondiente, correcto, óptimo, bueno.

Sin embargo, estaba en ese lugar bonito, bonito, muy bonito, del que es imposible hablar, porque tal vez duela más…



La verdad es que estoy muerta de miedo. No tanto miedo, sino desconcierto, aunque bien podrían ser ambas sensaciones: miedo, desconcierto, y una tercera: rabia. Sí, también esa, aunque no se nota mucho, pero es rabia, rabia más impotencia. Desconcierto + miedo + rabia + impotencia. Pésima operación. He tenido las alas rotas muchas veces la última media década, pero nunca atadas. Hoy sí.

Procuro no creer en premoniciones, ni en sueños, ni en miradas malas, ni en vibraciones negativas. Pero creo. Y hoy estoy a mitad convencida de saber quién es ese gato negro que me atacó en pesadillas, hace un mes. Un gato negro, grande, malo. Todas mis conocidas mascotas muertas en el piso, además. Y el gato cruel, hiriéndome.

Dicen que es “malo” soñar con gatos (me encantan los gatos, si son negros, más aún). Los gatos no me atacan, yo soy un poco gato, no hay gato que no guste de estar conmigo, los gatos son así, yo los entiendo. Pero ese gato negro me siguió hasta mi cuarto y me atacó, tantas veces como pudo, mientras yo me clavaba las uñas y golpeaba los nudillos de mis dedos contra la cabecera de madera, para despertar.

Tuve miedo de ese gato. Hoy creo en todas las supersticiones del mundo. Sé lo que significó el gato. No debí saber, no debí soñar con el gato, no debí atar cabos, ni descubrir que, quizás, a lo mejor, no sé bien, ella y la otra ella tuvieron que ver en lo de la semana pasada y en lo de esta semana.

¿Por qué la ella mayor me mintió al verme? ¿Por qué tratar de intimidarme diciendo que conocía a mi mal supuesta “jefa”, cuando la buena mal supuesta afirma que no la conoce de nada, pero sí a la ella menor, a la ella hija?

Amó. Amo. ¿Elección? No quiero elegir, quiero seguir así, estoy bien así. No soy mala. ¿Qué pasa? ¿Por qué si no es mi pasado, es el pasado de él? ¿Por qué tengo tanto miedo? No quiero soñar, no quiero gatos negros, no quiero atar más cabos, no quiero tener malicia, no quiero darme cuenta de nada.

Inocencia. Eso. ¿Dónde está?

1 comentario:

GaLl3ta Tuert@ dijo...

Podría comentar algo acertado pero... estoy tan paranoico como tú.

Saludos desde Lima

PD. Entra a www.youtube.com, encontrarás todo tipo de videos. Si te gusta Bjork, ahorita me estoy dedicando de lleno a colgarlo en la web.