martes, junio 30, 2009

nieves, nieves...

En verdad han sucedido cosas buenas estas dos semanas. Extrañamente buenas y totalmente contraproducentes anímicamente, a la vez que interesantes y dignas de asumir cual reto, con la satisfacción que da haber consolidado una red de amigos-apoyo efectiva y oportuna. En fin, me estoy muriendo de miedo, hay que tomar decisiones y no me siento suficientemente preparada para descartar…

Hoy es el concierto de U2 y María Pía, quien me reintrodujo a su mundillo durante la universidad, podrá verlos en vivo. Me siento feliz por ella.

Echo de menos a mi madre. Echo de menos a mis hermanos. Echo de menos a mis amigas. Echo de menos a Zigor. Pero claro, Zigor está por aquí, iremos al monte el sábado. Tengo casa gratis por un mes, a cambio de regar los tomates (¡Grande, Jorge!). Un hombre cree que soy interesante, incluso después de haber vomitado bilis en su baño (cuidé de no dejar desastres, en eso sí suelo tener “clase”). Consejo: no mezclen ron con cerveza. Malo, muy malo.

Puf… No sé, estoy en shock. Tengo trabajo y me han doblado el sueldo. Tengo mucho trabajo y estoy cogida de los ovarios, pero me gusta y ahora no tendré problemas económicos, podré ahorrar. Eso está bien. Pero implica rechazar dos opciones más porque, sí, esta vez tuve tres opciones casi a la vez, después de meses de supervivencia (sé que alguien aconsejó “tener paciencia” y no le hice caso, lo siento en verdad).

Aún no he decidido.

He tenido muchas canciones en mente, desde una que me permitía admitir estar enamorada, pero sin mayores expectativas (creo que era de un anime, siempre me suena cuando empiezo a ponerme “dulcemente tonta”), hasta una de reivindicación y esperanza, a lo adolescente pseudo punkie (“Tal vez”, de Kudai).

Sin embargo, no pude evitar identificar el estado de implosión mental y alegría contenida que me agobia, con este vídeo donde los miembros de la banda Rammstein son explotados por una hermosa Blanca Nieves "oroinómana". ¿Por qué? Por lo absurdo. Por lo totalmente absurdo y divertido, todo a la vez.

Joder, se me han ido hasta las ganas de quejarme. De quejarme y de recibir consejo. Estaré fuera de servicio las próximas horas, bip bip bip biiiiiiiiiiiiip…

¡Soy como la Blanca Nieves del vídeo! ¡Soy poderosa, pero sin intravenosas!

Ya sólo me falta tener sometidos a seis alemanotes de esos…

¡Peruana mente podrida!

lunes, junio 22, 2009

Ratones

Esto lo escribí el jueves pasado:

.
Estuve leyendo uno de mis regalos de cumpleaños. Sí, fue mi cumpleaños hace unos días, tengo 29, ya da igual, gracias por recordarlo, vaya.

A lo que iba, llevo dos días leyendo golosamente el libro “Maus”, ya pasé de la mitad, soy una viciosa y no sé cómo me las arreglo para leer dos publicaciones a la vez (aún no termino “La Caverna”), al mismo tiempo que cierro cosas en la ofi de la gran Lara y me documento para escribir el artículo ese sobre decretos, derechos individuales, colectividad ancestral, etcétera, sin que se me queme algún fusible y tal. No, espera, es que ya se me quemaron TODOS los fusibles hace rato, sí.

Ojalá que al poderoso jefe (el de PCD) no le salgan raíces de esperar la cantidad de cosas que aún le debo. Las ganas mías de liarme en mil trabajos, soy una obsesiva, luego me dan ataques de ansiedad, regresiones y tengo que borrarme del mapa para tomar aire (siempre viene bien). Paga pato el gym. No, yo pago pato, mi cuenta bancaria paga pato, el gym, ahí está, bien, gracias, cobrando por nada (¡carajo, es que soy una inconstante para estas cosas, no me gusta el deporte, no me gusta, noooooooooooo!!!!)

En fin, a este paso no llegaré a ser una treintañera con buen culo y sin panza. De todos modos, y volviendo nuevamente al tema del que estoy tratando de escribir DESDE HACE DOSCIENTAS TREINTA Y NUEVE PALABRAS, acabo de pasar por algunas páginas de Maus, podría decir que las más duras hasta el momento, pese a la descripción de injusticia y violencia sucedida durante el Holocausto de la II Guerra Mundial.

Estuve a punto de lanzar el libro lejos de mí y darle quejas a Zigor (después de todo, fue él quien me lo regaló, por tanto, CULPABLE por donde se mire), pero me pudo el “morbo masoquista” y continué, hasta las lágrimas, los gemidos nerviosos y la contención, para no salir gritando desnuda “¡Eureka!” por las estrechas calles del Casco Viejo de Bilbao (y ahora el sólo pensar en la cantidad de caca de perro que habría pisado sin zapatos, me da grima).

En fin, intentaré transcribir el diálogo que me hizo sentir un poquito menos mal de lo que me he sentido últimamente (salvo cuando el pelirrojo encantador, el buen Ernesto, el pequeño Mikel o la hija de Jorge me recuerdan que soy una criatura capaz de dar ternura).

Va:

Art Spiegelman, el autor de Maus, se retrata a sí mismo con una máscara de ratón, en su escritorio, sobre cuerpos amontonados de ratones –judíos- muertos. Sus primeros libros han obtenido mucho éxito y los medios no le dejan en paz. Sumado a todo esto, está deprimido, no consigue continuar con su historia, no se siente un adulto competente, “¡Quiero a mi mamá!”, dice. Y yo a la mía, ya ves tú.

Sale de su oficina y va a la cita semanal con el “loquero”, un judío checo sobreviviente a Auschwitz. Sigue caminando sobre cadáveres (no puede con la culpa, pobre). Llega y ambos sostienen el siguiente diálogo:

Psicólogo:
Bueno, ¿cómo te encuentras?

Art:
Hecho un lío. O sea, las cosas no podrían ir mejor con mi “carrera”, o en casa, pero siempre tengo ganas de llorar. No puedo trabajar. Se me va el tiempo en entrevistas y propuestas de negocios que no sé cómo afrontar. Pero incluso cuando me dejan solo estoy BLOQUEADO. En lugar de trabajar en el libro, me tumbo en el sofá durante horas y clavo la vista en una mancha de grasa de la tapicería. Las discusiones con mi padre ya no me parecen tan urgentes… Y Auschwitz asusta demasiado para pensar en ello… Así que SIGO tumbado…

Psicólogo:
Parecen remordimientos… quizás crees que has expuesto a tu padre al ridículo.

Art:
Quizás. Pero intenté ser justo y mostrar también mi enfado.

Psicólogo:
Incluso así, un chico de niño SIEMPRE admira a su padre.

Art:
Tal vez, pero me cuesta recordarlo… Sobre todo recuerdo DISCUTIR con él… y que me dijeran que yo no podía hacer nada tan bien como él.

Psicólogo:
Y ahora que te ha llegado el éxito, te sientes mal porque demuestras que él estaba equivocado.

Art:
Por mucho que yo logre, será una nimiedad comparado con sobrevivir a Auschwitz.

Psicólogo:
Pero no estás en Auschwitz… sino en Rego Park.
Quizás tu padre necesitara tener siempre la razón, demostrar que siempre podría SOBREVIVIR, porque se sentía CULPABLE de haber sobrevivido.

Art:
Puede.

Psicólogo:
Y descargó su culpa EN TI, donde estaba a salvo… en un VERDADERO superviviente.

Art:
Mmm… ¿Usted siente culpa por haber sobrevivido a los campos?

Psicólogo:
No… Sólo tristeza.
¿ADMIRAS a tu padre porque sobrevivió?

Art:
Bueno… claro. Sé que tuvo SUERTE, pero también ánimos y recursos increíbles.

Psicólogo:
Entonces te parece admirable sobrevivir. ¿Te parece que NO es admirable NO sobrevivir?

Art:
Uf. Cre-creo que le entiendo. Como si vivir significara ganar, y morir, perder.

Psicólogo:
Sí. La vida siempre elige el lado de la vida, y se culpa a las víctimas. Pero no sobrevivieron los MEJORES, ni murieron los mejores. ¡Fue el AZAR!
En fin. No me refiero a tu libro, pero piensa en cuántos se han escrito sobre el Holocausto. ¿Para qué? La gente no ha cambiado… Tal vez necesiten un nuevo Holocausto, aún mayor.
De todos modos, las víctimas nunca podrán contar su versión de la historia, así que quizá sea mejor no contar más historias.

Art:
Ya. Samuel Beckett dijo una vez: “Cada palabra es una mancha innecesaria en el silencio y la nada”.

Psicólogo:
Sí.

Art:
… Por otra aparte, lo DIJO.

Psicólogo:
Tenía razón. Quizá deberías incluirlo en tu libro.

---

El diálogo continúa unas cuantas viñetas más...

Me ha hecho bien leerlo y releerlo, para escribirlo aquí. Espero que quien lo ENCUENTRE pueda sentir el sabor de un terrón de azúcar y un poquito de alivio, como yo…

Besos.

---

HOY:
.
Luego de terminar el libro, hace un par de días, me quedé abrazándolo y acariciándolo un buen rato, sentí que necesitaba cariño, por lo mucho que debía dolerle lo que tenía dentro. Manías de maníaca.

Pude salir del trance al asociar ideas. Llegué a recordar esa noche con Mario, en Cachora (Arequipa), acurrucados del frío que hacía y doloridos de aquel viaje interminable e inolvidable por el sur de Perú. Como buen hombre, empezó a hacerse el niño y pedir a su “hermana mayor” (es que soy la hermana mayor de todo el mundo, caramba): “¡Cuéntame un cuento que ande solo, cuéntame un cuento que ande solo!”.

Es bueno tener recuerdos dulcemente ridículos, para superar los shocks autoimpuestos que una se monta, a falta de problemas reales, vaya.

¡Hoy me han obsequiado cuentos inéditos de Cortázar!

sábado, junio 13, 2009

Esbozo

Respondí a un comentario en el Blog Mate Pastor. A partir de aquí, he empezado a armar un artículo para una página Web de Bilbao. A pedido de Ernesto, adelantaré una especie de esquema, desarrollado por pedazos. Espero recibir aportes. Por lo pronto, dejo las observaciones del compatriota en Madrid:

Hola, Orzu.
.
No soy mujer de leyes, pero creo que puedo explicarte, en dos o tres entregas, la contradicción entre Decretos, Convenios y Declaraciones varias.

Decreto Legislativo 1089:

Tiene como objetivo hacer que los propietarios de las tierras formalicen la titulación de las mismas. Esta titulación ha de hacerse en 4 años desde la aprobación del decreto en cuestión y debe tener calidad individual. Esto quiere decir, pertenecer a una sola persona, con documentos legales que le acrediten como dueño universal de un grupo de terrenos debidamente demarcados.

Todo este proceso ha de ser asesorado por COFOPRI, organismo que a su vez tendrá a cargo la ejecución de acciones necesarias para actualizar el catastro rural del país.

Ahora bien, la “trampa” podría encontrarse en el Artículo 5, que cito a continuación:
.
Artículo 5.- Regularización de poseedores de tierras eriazas habilitadas
Los poseedores de tierras eriazas de propiedad del Estado que hayan habilitado y destinado íntegramente las mismas a alguna actividad agropecuaria con anterioridad al 31 de diciembre del 2004, cuya posesión sea directa, continua, pacífica y pública, podrán solicitar al COFOPRI la regularización de su situación jurídica, mediante el procedimiento de adjudicación directa, previo pago del valor del terreno.
.
Están excluidos de los alcances del presente artículo los predios que se encuentren comprendidos en procesos de inversión privada y los declarados de interés nacional.
.
Aquí es necesario tener en cuenta que el Gobierno da por sentado que se trata de una “ocupación”, sea por extensión de fronteras agrícolas, uso de la zona para cacería o extracción de madera, de tierras eriazas (campo, sean prados o bosques, sin trabajo de labranza alguno) que SIEMRE HAN SIDO del Estado.

La “solución” que se propone para esta ocupación es que los campesinos “regularicen su situación” pagando a COFOPRI el valor de tales terrenos.

Más adelante, en las “Disposiciones complementarias finales” de este Decreto, se señala a COFOPRI como el único encargado de determinar propiedades, límites y, de no cumplirse los requisitos adecuados para establecer la titularidad, devolverá la propiedad de tierras al Estado, según Ley:

Quinta.- A partir de la vigencia del presente Decreto Legislativo, el COFOPRI o la entidad encargada de la formalización de la propiedad informal asumirá los procedimientos de reversión de predios rústicos adjudicados a título oneroso por el Estado, ocupados por asentamientos humanos, a que se refiere la Ley Nº 28667.

Como podemos observar, el Decreto otorga a COFOPRI la autoridad suficiente para desalojar a quienes actualmente se encuentren viviendo o realicen algún tipo de actividad económica o de supervivencia en territorios “pertenecientes al Estado”.

Hasta aquí, todo parece muy justo, aunque claro, se trata de una aplicación de justicia que, extrapolable a realidades más cercanas a las ciudades, darían poder al Estado de expulsar a todos los habitantes de diversos distritos y Asentamientos Humanos de Lima, pese a haber reivindicado sus derechos de propiedad por tiempo de ocupación, etcétera. [EC1]
.
Decreto Legislativo 1020:

Como punto de partida, este decreto tiene como objetivo eliminar la existencia de los minifundios, pues esta división territorial es la que determina el subdesarrollo de la actividad agrícola en el país[EC2] . Para conseguirlo, promueve la unión de varios minifundistas, sea por venta o formación de cooperativas, de manera que se pueda contar con unidades productivas no menores de 20 hectáreas.

La asistencia durante el proceso estaría a cargo de los Gobiernos Regionales, que además deberán destinar parte de su presupuesto a este fin.

Aquí se da por supuesto que los Gobiernos Regionales cuentan con la voluntad y las capacidades técnicas necesarias para liderar las acciones adecuadas y, además, que todos los campesinos implicados poseen títulos formales de propiedad y son capaces de decidir individualmente sobre el uso de sus tierras.
.
Este vídeo puede ayudar a entender mucho mejor:


.
Análisis:

Si observamos esto desde la habitual postura costeño-citadita, encontraremos que estos decretos son bastante “coherentes”, puesto que buscan regular la propiedad de tierras en la zona rural y mejorar la productividad (por tanto, la calidad de vida) de las familias rurales.

Sin embargo, y aunque nos pese, no todos nuestros compatriotas viven de acuerdo a lo que algunas personas entendemos como “justo”. Hay colectividades enteras que no contemplan ni comprenden la importancia de la propiedad individual dentro de sus modos de vida y es necesario tratar de entender estas realidades sin la soberbia que nos otorga, muchas veces, pertenecer a aquello que entendemos por “civilización”.[EC3]

Afirmo esto sin pretender ser romántica, ni indigenista, ni hacerme la antropóloga pro-derechos humanos caviar y demás calificaciones peyorativas que suelen levantar nuestros líderes capitalistas frente a reclamos como éste. Creo firmemente, además, que esto no es un asunto de “izquierdas contra derechas”, sino una cuestión de simple y llana dignidad.

Defiendo la idea de que para ser un buen estratega y, por tanto, sacar mayor provecho al potencial de nuestro país, hay que conocer profundamente nuestras diversas realidades. La amazonía peruana contiene una larga historia de abusos y crueldad, en pos del desarrollo y el progreso del país.

A mediados del S. XX, por ejemplo, el Gobierno fomentaba la colonización de la selva, a fin de introducir cultivos de Caña de Azúcar, extracción de látex de Shiringa (caucho) y madera. Basta darse una vuelta por la Biblioteca Universitaria de Puerto Maldonado para saber que éste proceso trajo como consecuencia no sólo la sobreexplotación de recursos naturales, sino la esclavitud y exterminio de comunidades nativas enteras. Sí, esclavitud y persecución, por eso mismo la producción de azúcar y aguardiente era tan rentable.

Muchas comunidades nativas en estado de aislamiento voluntario conocen esta parte de su historia. Es decir, no se mantienen “al margen de la civilización” por ser salvajes, ignorantes, etcétera, sino porque han sufrido en sus carnes lo peor de la cultura occidental. El gobierno lo sabe y me resulta estúpido que pretenda convencer a la opinión pública de lo contrario.[EC4]

Dato curioso: en Madre de Dios, cerca de la frontera con Brasil, hay un pueblito, ex hacienda azucarera, llamado “Iberia”. Caucheros españoles en plena industrialización mundial.

En todo caso, tres detalles importantes que no debemos olvidar para comprender los actos del 5 de junio y todos sus precedentes son:

La indiscutible intención del Gobierno de promover la exploración-explotación de yacimientos de gas natural en las áreas habitadas por las comunidades en conflicto. Con los Decretos 1089 y 1020, las autoridades pretenden dejar claro que muchos de los territorios reclamados por sus habitantes (y, curiosamente, declaradas “zonas en protección” por el propio Estado) no les pertenecen formalmente y, por tanto, deben salir de allí como si de un desalojo habitual se tratara.

Debemos tener en cuenta que aquello de “beneficio de todos los peruanos” es una falacia repetitiva en los discursos politiqueros de nuestro Señor Presidente. Para empezar, la mayor parte del gas a extraer se irá al extranjero (y el proceso estará a cargo, claro está, de transnacionales). Luego, ¿cuántos peruanos y peruanas habitamos viviendas debidamente equipadas para abastecernos de este tipo de energía?
[EC5]
.
Otro error: considerar que todas las personas somos iguales y aspiramos al mismo tipo de desarrollo y progreso, olvidando nuestras particularidades y, sobre todo, pasando por alto de los servicios básicos que sí nos pueden ayudar a consolidar nuestra capacidad de escoger y trabajar mejor (hablo de lo de siempre: alimento, salud y educación).

Los precedentes respecto a la inversión extrajera en el país: siempre han generado injusticia, sobre todo entre la población más pobre.

Perú ha ratificado el Convenio 169 de la Organización Mundial del Trabajo y la Declaración Universal de los Pueblos Indígenas. Estos documentos reconocen a todas las poblaciones indígenas del mundo, y establecen para ellos una serie de obligaciones y derechos, de acuerdo a sus condiciones particulares de supervivencia (a los grandes exterminios colonizadores) y orden cultural.

El Convenio 169 reconoce que existen pueblos que “no pueden gozar de los derechos humanos fundamentales en el mismo grado que el resto de la población de los Estados en que viven y que sus leyes, valores, costumbres y perspectivas han sufrido a menudo una erosión” a la vez que pide a los Gobiernos recordar “la particular contribución de los pueblos indígenas y tribales a la diversidad cultural, a la armonía social y ecológica de la humanidad y a la cooperación y comprensión internacionales”.
.
A partir de esta reflexión, se establece una serie de normas que no sólo protegen a las poblaciones indígenas, sino que otorgan a cada Estado herramientas estratégicas adecuadas que, bien utilizadas, deberían conducir a estas comunidades a salir de sus estados de pobreza y alcanzar niveles de vida dignos (aunque diferentes, como debe ser), según sus propios recursos y capacidades.
.
Quien no se haya dado cuenta de esta riqueza de oportunidades legislativas para potenciar el desarrollo de las comunidades multiculturales del país, ha sido realmente un tonto…[EC6]
Un tema de vital importancia en el asunto que nos ocupa es el del territorio. Tanto en el Convenio 169 como en la Declaración Universal, se presta atención especial a la propiedad sobre tierras, destacando tres características fundamentales:
.
  • Se habla de territorio. El territorio no sólo se refiere a la extensión en hectáreas de zonas determinadas, sino a todo el contenido de éstas: el ecosistema.
  • Se ha de reconocer el lazo que estas poblaciones guardan con las áreas que habitan. Creamos o no la relación espiritual de los indígenas con el territorio (personalmente, soy escéptica), sí es importante tener en cuenta que el estilo de vida [EC7] de estas personas aún está muy ligada a su entorno natural. En las ciudades, los seres humanos hemos establecido un sistema de “dominio de los elementos”. Sin embargo, y ya que somos tan inteligentes, preparados, cultos, académicos, etcétera, tenemos la obligación de entender que NO TODO TIENE POR QUÉ SER IGUAL y que, de hecho, no lo es.
  • Se trata de poblaciones que descienden directamente de quienes habitaban estas zonas antes de la expansión colonial europea y, por dificultades de acceso y desidia de las mayoría de los gobiernos, luego del establecimiento de los Estados-Nación, han continuado su vida de acuerdo a parámetros particulares y, en muchos casos, sufriendo explotación, persecución, expropiación, desprecio y, en fin, mucho daño en general.
.
Para terminar (y esto es completamente personal, ya veré el modo de "enseriarlo" con una argumentación más objetiva):

Al hacer este análisis he partido de la certeza jurídica de que todo ser humano nace con los mismos derechos, deberes y posee la misma dignidad ante la ley[EC9] . Las personas que se autodefinen como indígenas son, sobre todo, ciudadanas y ciudadanos, por tanto, tienen la obligación de cumplir una serie de normas constitucionales, como cualquier otro peruano; y, a su vez, tienen derecho a una buena cobertura de necesidades básicas, acceso equitativo a oportunidades y capacidad para no mostrarse sumisos ante reglamentos que consideren injustos para sí mismos y para sus comunidades.

¿Por qué el Gobierno, inmerso en el sistema neoliberal, no reconoce en este caso el derecho individual a protestar[EC10] ? ¿Por qué llamar a estas acciones “ilegítimas”, cuando no vivimos en una dictadura, bajo un Estado todopoderoso? ¿Por qué el Señor Presidente, cuya responsabilidad es proteger a toda su población y tomar las decisiones más adecuadas, no negoció adecuadamente con estas comunidades hace más de un año, cuando empezaron los problemas, para evitar lo ocurrido el 5 de junio?

Vamos, que es un caso de “negligencia laboral” evidente, por decirlo de alguna manera. Pero, ¿en verdad el Gobierno ignoraba que esto se estaba cociendo en la selva? [EC11] Y, ¿en verdad creía que la población se quedaría de brazos cruzados frente a la versión oficial, y no se preocuparía por investigar?

He escuchado que “el Estado no puede mostrarse débil ante la presión de un grupo extremista”, y pienso: ¿Acaso estamos ante un nuevo grupo guerrillero, organizado y armado? No. Y me parece tendencioso y maquiavélico que Alan García y toda su cúpula pretenda hacernos caer en la paranoia de los años 80, cuando el terrorismo y la guerra. ¿Querrá ganarse el favor público promoviendo el miedo?

En todo caso, no puedo condenar las protestas armadas de los indígenas, porque tal vez yo sería capaz de defender con piedras y palos mi casa, si alguien pretendiera desalojarme apelando a leyes que entiendo por injustas y contradictorias, sin haber intentado explicarme antes los motivos de la expulsión.

Las muertes de los policías son lamentables, por supuesto, pero más lamentable es que nos dediquemos a juzgar estos asesinatos de manera particular, sin observar el aparato que sostiene esta cadena de injusticias. Los soldados rasos y los suboficiales siempre han sido carne de cañón, es lo que tiene la institución militar. Son los peones en primera fila, dispuestos a defender al rey, aún si tuvieran que enfrentarse a sus hermanos de raza y sangre. Ellos saben, al entrar a la organización, que correr el riesgo de morir.

Lo duro, lo maligno de todo esto está en las cabezas de quienes no han tenido reparo alguno en permitir que toda esta situación llegue a provocar un enfrentamiento entre compatriotas, para satisfacer dudosos intereses nacionales (es que el gas es de todos los peruanos, ¿verdad?).

El día que algún joven heredero Simon, García, Mariátegui, Diez o Brack se aliste en la escuela de suboficiales del Ejército Peruano, retiraré lo dicho.
________________

[EC1]Ojo, notese que tampoco podemos generalizar, hay terrenos que si bien han sido invadidos, los dueños o sus herederos nunca abandonaron el litigio, hay que ser finos en este aspecto, pues la figura del “posesionario” es un arma de doble filo en cuanto a los derechos que terminan siendo afectados. En este punto podrías incrustar el video q te pase hoy

[EC2]Convendria comentar el hecho de que esta visión neoliberal tiene sus raíces en la decadencia (real) de la agricultura luego de la Reforma Agraria, por lo que se insiste en que se debe deshacer lo hecho en ese entonces, sin mirar alternativas

[EC3]Correcto! Tocaria darle algún enlace con el articulo de RMP que va por ese lado.

[EC4]Es que de hecho, los artículos del Perro del Hortelano van con esa intención, (para el articulo final tocaria hacer los enlaces)

[EC5]El caso es que hay estos detalles: Se esta propiciando la conversión a autos a base de gas (en europa hay buses q los usan, ojo), además de promoverse como mecanismo de generación eléctrica, el tema domestico es el q menos publicidad tiene y si el industrial. Con todo eso, se ha generado en el imaginario colectivo la idea de la gran ayuda que significara el gas para el Peru, ir contra eso ya es imposible, pues en todo caso a lo mas que se puede aspirar es a que se respete la cuota de reserva para consumo nacional (lo cual ha sido alterado)

[EC6]Tonto no, pensó que seria fácil seguir adelante con el Perro del hortelano, y que todo el país apoyaría, parte de la autoconfianza viene dada por algo que comento Silvio respecto a como en Lima nos hemos vuelto muy pasivos, pero Lima no es todo el Peru y a veces nos olvidamos (off-topic: como Ollanta se olvida de que no puede ganar sin Lima)

[EC7]Ahí le has dado!! La ruptura de su entorno casi siempre empuja a una migración a las ciudades, donde su dignidad se vera aun mas agredida

[EC8]Hay toda una discusión sobre en que punto se “degenero” la raza indígena, curiosamente eso parte de la colonia en que a la vez que admiraban lo que habían hecho los incas, seguían defendiendo el porque los indígenas tenían categoría de menor

[EC9]Tocaria hacer referencia a las brillantes palabras de nuestro osado líder respecto a lo de ciudadanos de primera clase

[EC10]Siendo abogado del diablo: un argumento esgrimido es el hecho de que no se puede antentar contra cosas como las vías del gas, o el mismo bloqueo de carreteras, no si…. Respuesta hay para todo

[EC11]Buen punto, debemos ir por el lado de que no es tan simple como calificar esto como un problema de “comunicación”, el problema es cuando esa comunicación no esdialogo sino mas bien Notificacion.

viernes, junio 12, 2009

Advertencia: he sido ofensiva

No soy una persona “del Sur” humilde y sencilla, por tanto, no voy a agradecer con ingenuidad cualquier acción en beneficio de mi país, sólo porque me siento conmovida y admirada de estos lazos de solidaridad internacional. Soy, en todo caso, una mujer más bien maquiavélica y creo en la eficacia de las redes de comunicación, los mass media, el poder de la educación y la dignidad. Pertenezco a un pueblo compuesto, a su vez, por varios pueblos que tienen derecho a saber, aprender a defenderse, ejercer ciudadanía y escoger, con pleno conocimiento y sin imposición, si les conviene más vender café para Comercio Justo o dejar la tierra y estudiar una carrera técnica en la ciudad.

Ayer fui a una manifestación que un grupo de ecologistas vascos organizó en Bilbao, por las matanzas del Gobierno Peruano en Bagua. Pancartas enormes, “salvemos la selva”, una bandera cuadriculada del Tahuantinsuyo, arengas en euskera y una oportunidad más para decir cuánto daño, cuánta injusticia, cuánto dolor, trasnacionales malas, malísimas, gobierno cómplice, gobierno terrorista, gobierno derechista, Repsol asesino (¿qué pinta Repsol aquí, digo yo?). Cuatro gatos.

En fin, lo de siempre. Somos buenos, somos guays, ya tuvimos nuestro momento de solidaridad con esa pobre gente que merece no ser masacrada de manera impune por sus fuerzas armadas. Bien. Conciencia a salvo. A por cerveza.

Entiendo lo importante que es para algunas personas manifestarse y no pretendo menospreciar esfuerzo alguno. Es sólo que estoy harta de observar cómo aquello que mata y hace llorar a miles de seres humanos, se resuelve convenientemente exteriorizando buenas intenciones y una camiseta chula, con motivos indígenas y tal.

Quien es capaz de teorizar sobre la pobreza tal vez nunca ha sentido hambre. Quien es capaz de defender la guerrilla no ha visto niños muertos al borde de la carretera (tenía 12 años y un gallito en los brazos… el ave era un señuelo, por eso lo mataron), ni ha debido aprender que si estalla una bomba debe tirarse al suelo, cubrirse la cabeza y abrir mucho la boca o gritar, porque de ese modo no le reventarán los tímpanos.

He tenido la suerte de vivir cosas y, lo que es mejor, conozco y amo a personas que han vivido aún más. Por tanto, mi pobreza, mi hambre, mi frío, mi injusticia, mi orfandad, mi discriminación, mi desnutrición, mi todo aquello que duele y da calor al corazón, tiene nombre, ojos pardos, cabello recogido, por lo general sonríe…

También estoy harta de callarme todo esto desde que tomé la decisión de venir, de volver y de estar.

Mi visión no es “la visión del Sur”, ni mucho menos (no pretendo ser tan vasta y no tengo derecho a erigirme como “vocera” de personas que ahora mismo están más jodidas que yo). Las transnacionales de la energía deberían irse de Perú, no sólo por todo el daño social y ambiental que han venido causando desde que pusieron un pie en aquella tierra, sino porque mantienen a mi país aletargado, a la espera de sus sobras, canalizadas a través de sus planes de Responsabilidad Social Corporativa.

Ahora bien, muy aparte de la discusión moral y ética en torno a la RSC y sus derivados, me atreveré a plantear un punto bastante subversivo en un Perú acostumbrado a estirar la mano para recibir fondos de Cooperación Internacional e inversiones externas varias: las empresas privadas NO DEBERÍAN DAR DINERO al país, además de lo establecido en el contrato. Claridad en el negocio: pago justo, canon adecuado, descentralización de los beneficios.

¿Por qué la minera Yanacocha ha construido escuelas en Cajamarca, si esa es una responsabilidad del Estado y una demanda ciudadana? Algunas personas dirán que la empresa privada está cubriendo necesidades para las que el Gobierno no se da abasto. De acuerdo, pero ¿desde cuándo un Estado soberano deriva en compañías extranjeras la satisfacción de necesidades básicas de su población, en lugar de recepcionar y administrar convenientemente los fondos?

Entiendo que el dinero es necesario en un país con alto grado de pobreza extrema y una polarización vergonzosa, pero algo en mis peruanísimas entrañas me dice que en tanto aceptemos todos los beneficios como un “favor”, y no como una transacción en igualdad de condiciones, no seremos dignos de levantar la humillada cerviz, etcétera.

La explotación del petróleo y la extracción del gas natural no son malas en sí mismas (eso Chávez lo sabe muy bien). La minería suele dar trabajo a unos y empobrecer aún más a otros. La humanidad ha generado una serie de necesidades conforme el progreso, y a algunas zonas geográficas nos ha tocado el “privilegio” de ser abastecedoras de combustible y metal, porque quizás tenemos menos tiempo histórico de extracción aurífera y nuestra orografía es tan complicada que aún quedan yacimientos, aún hay tesoros por encontrar.

Y seguiremos fungiendo de colonizadores, diremos “esta riqueza debe ser extraída y compartida con todos los peruanos”, actuaremos como adolescentes frenéticos, probándolo todo, si lo cogí y lo mancillé fue sencillamente porque estaba allí y habría sido un desperdicio no aprovecharlo. Somos incapaces de esperar, de contemplar. La ambición. El hedonismo. El antropocentrismo. La ineptitud para gobernar. La ceguera política.

Alan no es un vendido, es un incapaz. Incapaz de vencer su propia soberbia y ver más allá de cuatro certezas gubernamentales y un fajo enorme de billetes para gastos puntuales y urgentes. No hay doctrinas puras, ha dicho libre mercado, a la vez que desdeña los derechos de unos pocos indígenas para “satisfacer el interés nacional”. Incoherencia. Repetitiva, amarga, desmoralizante incoherencia.

Hace tres días leí que un articulista de Gara comentaba: “En América Latina no todos son gobiernos progresistas o bolivarianos”, dando por sentado que el “mal” radica justamente en no pertenecer a estos colectivos.

Y yo digo: ¡Menos mal que en América Latina no todos son gobiernos progresistas o bolivarianos!...

Mi país está ya muy herido, ha muerto demasiada gente, no conviertan los cadáveres en tribunas políticas, por favor. No es una simple cuestión de Izquierdas y Derechas, sino de respeto y reconocimiento de Derechos Humanos, Dignidad, Justicia, Igualdad.

Asesinos los hubo y los hay en todos los bandos y seguirán encontrando justificaciones para matar. Yo misma podría ser capaz...

Quiero irme a casa.