sábado, febrero 21, 2009

Peli hispano-peruana

Y conozco personas (mujeres peruanas) que niegan la belleza de la raza quechua…


Orgullosísima, dejo este espacio que César Hildebrand dedicó al Oso de Oro de Sofía Llosa. Por cierto, genial visión de Bedoya respecto a “Madeinusa”, el primer largometraje de la laureada directora. Bien por ella y por Magaly Solier.



sábado

Durante la semana, he dado vueltas a una serie de detalles específicos y dolorosos en la actual coyuntura de la polilla. Entre la ingratitud, la neurosis (de otra), la hipocresía políticamente correcta, la supervivencia egoísta (mía), el bien intencionado “clasismo” (también mío), algún grito desaforado y gastritis psicosomática, decidí amargarme el devaneo destripando una característica punzante de mis co-generacionales vascos: el hedonismo.

Y ni siquiera visto completo, desde todas partes y colores. Centraré las fauces en lo relacionado al trabajo (que no la crisis, de la crisis que se enteren los masoquistas, a mí me suda lo que no tengo y ya estoy hasta las alas de tanta manipulación psicosocial y reacciones locales tristemente tercermundistas, en pleno Estado del Bienestar).

Aunque, pensándolo bien, es importante tener en cuenta a la desafortunada crisis, si se trata de rajar a los coleguitas del curro y conocidos niños bien en general. Increíble el modo en que dejan pasar oportunidades laborales y van por la vida de sobrados, actuando sólo cuando “apetece” o “hace ilusión”, con una actitud menos que mínima a pasárselo un poco mal, sin recurrir al tai-chi y relajaciones varias (empezando por las drogas naturales), ante una temporada especialmente estresante y jodida en la oficina.

Esto, extrapolado al mundo de los afectos en general, ha generado una serie de relaciones superficiales que dan miedo, pero en fin, esas son otras historias. En todo caso, decir que me siento un poco incómoda rodeada de gente que se enferma de aburrimiento sólo porque nunca ha tenido necesidad de trabajar por los frijoles (o para ir al cine, que no es lo mismo, pero ya verán cuando tengan que escoger entre ir al cine o la compra semanal de víveres).

Afortunadamente, no todas las personas aquí son así de inconscientes (y así de inútiles, vamos). Pero abundan, abundan. Entre el novio de la fulana que con 32 años se monta juergas de viernes a domingo con trago y anfetaminas, hasta el cooperante marihuanero ese, también de 32, que desde Centroamérica nos envió un triste y “cohéllico” mensaje sobre el amor perdido, sólo porque la novia oriental decidió acostarse con tantos chicos como chicas tuvo éste en el casco viejo de Bilbao, cuando andaba por ahí desangrándose de despecho, en fin…

Siento ser críptica y siento mucho más ser injusta (por tanto, juzgar). Pero es que cuando la polilla ha sufrido ataques de depresión (depresión de verdad, de esa que baja las defensas, hace oír murmullos y te coloca “in the border”), un jefe buena gente ha dicho: “Ve a casa y descansa unos días, a condición de que al volver puedas trabajar con eficiencia”. Y eso que el jefe era buena gente, en una empresa X la polilla se habría tenido que ir con las moscas, eso, a comer mierda.

Pero los 32 años no es una buena edad para escribir un e-mail inspirado en libros de autoayuda y leyendas medievales, para enviarlo a everyone, incluida quien me paga el viaje y mi mamá. No, señor. Quien paga el viaje (por tanto, el trabajo) requiere resultados y vergüenza debería darme no responder a la altura. Y a mi madre… Por favor, ¿acaso tengo derecho a romperle el corazón a una madre que tiene ya bastante con mi lejanía?

Creo que es eso lo difícil de perdonar y pienso: ¿Acaso estas personas no maduran? ¿Quién les ha dicho que los padres son inmortales y siempre estarán ahí para acogernos cuando descubramos que necesitamos más que buena voluntad –y drogas, y viajes, y amantes- para alcanzar nuestros sueños? ¿Por qué en algunas de estas familias no se les enseña a los pequeños el valor del papel con que se limpian el culo y que nadie es infalible?

Es lo que tiene el Estado de Bienestar, la gente se vuelve hueca (en mi humilde opinión). Acabo de darme de nariz con realidades descritas por Frankl. Y ahí van en caravana las jóvenes promesas de la cooperación internacional, dispuestos a salvar negritos e indiecitos tradicionalmente sabios, cuando son incapaces de decir “lo siento” para no hacer llorar a un corazón con nombre y apellidos. ¡A la mierda con tanto vacío existencial y borracheras, carajo! Alguien inteligente (aparte de mis jefes, el abogado y amigos varios) tiene que haber por aquí...

(Al teléfono)

¡¡¡La boliviana y el alemán acaban de llegar a Bilbao!!!

Y ya me dieron la prórroga de residencia...


viernes, febrero 13, 2009

Lo que siempre hubo detrás

Si tienes acceso a esta página o puede verla alguno de tus allegados, no dudes en contactarme. Estoy intentando mover algunos hilillos por aquí, mis contactos tienen buenos contactos...
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Mucha fuerza y mucho cariño, Gato.

Periodista que denunció torturas en Majaz es amenazado de muerte

El periodista Julio Vásquez, ex corresponsal de radio Cutivalú, quien denunció las torturas de las que fue víctima con un grupo de comuneros en las instalaciones de la empresa minera Majaz (hoy Río Blanco) en Piura, en el año 2005, viene siendo objeto de amenazas de muerte vía telefónica, según informó la Fundación Ecuménica para el Desarrollo y la Paz (FEDEPAZ).

Según una nota de prensa, difundida por FEDEPAZ, Vásquez Calle, señaló haber recibido constantes amenazas de muerte, mediante llamadas telefónicas anónimas hechas a su celular, toda vez que él hizo la denuncia y publicó las fotos de las torturas perpetradas por elementos de la Policía Nacional, así como la empresa de seguridad FORZA encargada de la protección de la empresa minera.

Ante esta grave denuncia hecha por Vásquez Calle, FEDEPAZ expresó su preocupación por el riesgo en que se encuentra la vida de dicho periodista, motivo por el cual viene preparando la estrategia de defensa ante los diversos organismos internacionales de protección de los Derechos Humanos con la finalidad que ellos puedan interceder ante el gobierno de turno, para brindarle la protección correspondiente, en vista de las constantes amenazas que ponen en riesgo su vida. Asimismo se están presentando denuncias ante la Fiscalía de la Nación, para exigir una exhaustiva investigación y ante la Defensoría del Pueblo para que en el cumplimiento de sus funciones, interceda ante los organismos competentes con el fin de proteger y velar por su integridad personal. Finalmente cabe resaltar que el caso de Vásquez, es un hecho reiterado, puesto que autoridades y dirigentes locales de Piura, así como Defensores de Derechos Humanos y Medioambientales que han asumido la defensa de las comunidades de Ayabaca y Huancabamba, entre ellos miembros de FEDEPAZ, también han sido víctimas de amenazas, seguimiento, interceptación de sus comunicaciones y denuncias sin fundamento.

El 13 de enero de 2009, Julio Vásquez, corroboró las torturas perpetradas por efectivos de la Policía Nacional contra una treintena de comuneros de Ayabaca y Huancabamba (Piura) en el campamento de la minera Majaz (hoy Río Blanco) en agosto del 2005.

En declaraciones al programa "Diálogo Directo" de la Coordinadora Nacional de Radio(CNR) , el periodista relató todas los vejámenes a las que fue sometido junto a los campesinos piuranos que efectuaron una marcha pacífica hasta las instalaciones de la minera, donde según lo ofrecido por el Ministerio de Energía y Minas, iban a encontrarse con una comisión multisectorial de alto nivel.

"Los policías tenían la orden de torturarnos, de parte de los encargados del campamento minero (...) a todos se nos despojó de nuestras prendas. Las mujeres fueron sometidas a tocamientos indebidos, evidencia el trato y la acción de la policía del destacamento de DINOES que actuó crudamente con los campesinos. Nos golpearon con vara (...) estábamos encapuchados, amarrados, vendados. Dentro de estas capuchas estaba impregnado con polvo lacrimógeno, el cual hace difícil respirar y quemaba la piel", refirió.

Vásquez aseguró que personal de seguridad de la compañía participó activamente en las torturas. Incluso, el periodista afirmó que mientras estuvieron encapuchados, escuchó a un civil manifestar que fueron torturados "por orden de (Andrew) Bristow", entonces gerente de Operaciones de la minera.
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