domingo, septiembre 23, 2007

Nostalgia a futuro


Cuando Cayetana le dijo a Zulema que a veces sentía nostalgia de algo que no había ocurrido aún, la centroamericana sonrió con una dulce mezcla de compresión y tristeza. Carla, Rocío y yo, que observábamos y oíamos atentas el diálogo de las Princesas, suspiramos.

¿Quién no ha sentido nostalgia del futuro? Tal vez suene incoherente, sin embargo, sé que es posible. Cosa extraña y repetitiva en las mujeres, soñadoras por excelencia cuando se trata de amores. Es que no sentimos esta nostalgia por nada más.

Me explico: lo demás son retos, metas que iremos alcanzando con esfuerzo y trabajo, con sacrificios grandes y pequeños, con fe, pero en fin, incluso aunque no lleguemos a conseguirlas, estará bien, iremos a por más, a por algo nuevo, y seguiremos, porque es parte de nuestra naturaleza, ya no como mujeres, sino como seres humanos.

Cayetana sentía nostalgia por el amor que nunca tuvo y que, como prostituta, tal vez le era del todo vedado. Qué problema tratar de amar si hemos aprendido a lucrar con ello, pensarán los menos capaces de entender fondos y formas. Ningún problema. Cualquier persona, hasta la más fría del mundo, puede amar y, por supuesto, quiere ser amada.

Existe la esperanza de conocer al hombre especial que no será como los que le antecedieron. El que no nos juzgará, ni nos dirá, muy comprensivamente y tal vez para ganar puntos, que no nos juzga (pues entiende que con no decirlo basta).

Podría ser verdad eso que dice mi amiga Indira, que debo cambiar de ambiente, que merezco al caballero más bueno del mundo a mi lado. ¿Por qué no? Cualquier mujer buena lo merece, aunque tenga maneras fuertes, malinterpretadas como “masculinas”, o no pueda quedarse quieta en ningún lugar, ¿no es verdad, Susana?

Algunas hemos entrado en una etapa difícil. Es el momento donde los parientes mayores, que el ser parientes no les hace amigos, empiezan a preguntar: ¿Y tú, cuándo te casas? ¿Por qué no te casas? ¿Por qué no te has casado aún? ¿Cuándo consigues un novio? ¿Cuándo consigues un esposo? ¿Cuándo tienes hijos?

Me encantaría tener un hijo, lo prometo. Quiero ser una madre canguro, eso está clarísimo. Quiero un pequeño o una pequeña salida de mí, más otra amorosamente adoptada, a quienes pueda enseñar cosas, no importa si ahora mismo creo estar débil y prefiero la protección de un cómodo núcleo familiar. Puedo aprender, como cualquier mujer aprende, a ejecutar, con técnicas, lo que por instinto nos viene dado (es el instinto animal dentro de mí).

Quiero ser madre, pero no contemplo un padre en mi nostalgia…

No pretendo discutir aquí sobre la necesidad que un hijo tiene de un padre y una madre. A mí me crió la pareja humana, natural. A mis hermanos los crían dos hembras, la mamá y, a veces, la hermana mayor. No son menos que nadie por eso, ni mejores. Son modos de vivir, modos de crecer, como modos hay de ser feliz.

Pero no contemplo un padre en mi nostalgia.

Añoro un compañero y lo acepto. Reviso mis apuntes viejos y no encuentro en aquellas letras a quien quisiera recuperar del pasado, para tener conmigo hoy. El pasado pasó. Es experiencia, nada más… Y la experiencia sólo es útil si seguimos viviendo.

Ha sido un año bastante triste para mí, en afectos amorosos. Me crucé con algunos chicos que reabrieron mis heridas, buscando ellos curar las suyas conmigo. No me quejaré más al respecto, yo se los permití y ellos tenían derecho a intentar. Personalmente, prefiero sanar sola.

Duele, lo digo en voz alta y lo escribo, por si queda alguna duda. Duele mucho. La vida sigue y esto es una pequeña parte de todo lo que tengo. Lo sé, no necesito repetírmelo tantas veces. Lo sé muy bien, que tampoco me paso todo el día escribiendo.

Es sólo que tengo nostalgia de algo que nunca he tenido, de un amor de verdad, sin miedo, sin prejuicio. De valorarle y ser valorada por él, del mismo modo en que me valoran mis amigos y amigas: tanto, tanto, que no se arriesgarían a perderme. Tanto, tanto, que harían cualquier cosa por mantener alegre mi corazón.

Pensaba en todo esto mientras escuchaba una canción que se quedó en mí desde la primera vez que la oí. Es de Los Rodríguez, de hace algunos años ya. Me gusta porque dice lo que alguna vez podré decir (espero) y me hace “recordar” aquello que aún no he vivido.

No reniego de lo que ha pasado ya, pues todo, a fin de cuentas, tiene su gracia. Hoy tengo miedo y está bien. Imagino que ese sentimiento acabará algún día (mi cigarrillo sabe a pegamento). Una vez un ex novio me dijo: “Yo no soy un ensayo”. Respondió así a una frase que hace mucho dejó de ser mía: “Es que no sabía cómo hacer las cosas… no sabía”. Ahora sí sé y sé más bien que soy yo quien no es un ensayo y no lo seré más.

Ya no quiero darle vueltas a este asunto, hasta aquí estuvo bien, ya basta.

Y ahí vamos, Andrés…


7 comentarios:

enrique dijo...

Hola: No sé si crees en los premios que los compañeros de la blogósfera entregan. Pero siguiendo la cadena he mencionado el tuyo con el premio Blog Solidario.

Galileus dijo...

Una frase que nunca olvidaré: "¡Me siento tan vacía!"... , que me dijo una vez una "princesa" amiga mía.

Y por otro lado, creo que también los hombres podemos sentir esa nostalgia a futuro, a veces.

No estás sola.

Angela dijo...

Pues... Hace mucho que no soy solidaria en este blog, Enrique! Tengo momentos, sin embargo, mi temática es muy variada...
Veré más al respecto.
Galileus, sé que los hombres también tienen este tipo de nostalgia, sólo resaltaba el modo en que nos ocurre a las mujeres.
Muchas gracias por la visita. Abrazos!

Juliana dijo...

Angelita bella, sé que algún día un hombre se ganará el cielo contigo. Eres un ser humano excelente, gracias por la visita "mamá canguro". Espero me consideres tu amiga, ánimo besitos y cuenta siempre conmigo pa lo que sea, menos pa a plata okis!!
Muak, besotes.

nicky dijo...

Vi princesas rodeado de la gentita fashion que va al UVK Larcomar...

Al final, entre perfumes elegantes y tías buenisimas disfrute de una pela muy buena.....

Y los hombres, algunas veces sentimos nostalgia del futuro o de un futurible.....construimos sueños mientras deambulamos o mientras bebemos...

y por cierto, si bien te conozco muy poco, eres una mujer maravillosa Angela..... sencillamente no lo sabes, y si es que lo sabes, no lo aceptas...

Y, casi cualquiera quisiera una mujer como tu al lado....solamente tienes que estar en el lugar correcto.......momentos hay muchos...

un futurible mio, es volver a disfrutar de tu bella sonrisa.

Angela dijo...

El lugar correcto y un ser humano amoroso, capaz de amarme sin decirlo siquiera y de dejarme vivir con alegría, obsequiándome su amistad como primer valioso regalo.

Uno que tenga historias tristes, como las tenemos todos, pero que no las haya convertido en su "licencia para hacer daño"; que venga cansado de la relatividad de los amores de pocas horas y sea capaz de querer, sin dolor incorporado, pues eso ya viene por sí solo y cuando es necesario.

Ay... No me siento vacía, mi vida está llena de cosas valiosas. Pero sí me siento sola, pese a dios y mis amigos. Es inevitable ser conciente a veces de esta realidad.

En fin...

Muchas gracias por sus comentarios :)

Eduardo Valdivia Sanz dijo...

Angelita me divirtió mucho conversar contigo y tu amiga de todo y nada, la pase muy bien, suerte tía y en verdad tu blog era como decías; eres una excelente comunicadora, de hecho, adoro como te mueves entre las palabras, hasta otra ocasión chica de los vientos y de las tormentas...