martes, agosto 08, 2006

Mensajes en una botella

El otro día me llegó a la dirección de Hotmail una de esas cadenas de fotos cruentas, dizque para dar un mensaje de prevención y hacerle a uno “reaccionar” ante tentaciones tipo: conducir ebrio, usar desodorantes con antitranspirantes, escuchar "rock satánico", tomar Coca Cola, etc., etc., etc.

Casi lo borro sin mirar siquiera, pero me detuve en el rostro de una niña que lloraba con la boca muy abierta y los ojos llenos de interrogantes, a los pies de algún adulto muerto. Decidí enfrentarlo, pese a que mi morbo pseudo periodístico desapareció el 31 de diciembre del año 2000 (que fue, además, cuando decidí no ser reportera de calle).

Y bueno, resultó uno de esos e-mails de concienciación -y oración- pro “paz en Iraq, Palestina, Líbano y alrededores”… Tal vez no sea tan específica la ubicación de quienes se ven retratados en aquellas fotos, pero bastan para mostrar, por si alguien lo duda, que los “daños colaterales” de la guerra tienen sentimientos, familia, nombres propios y sangre tan roja como la de cualquier hijo de vecino bien devoto y alimentado.

Esta imagen, que a mi parecer era la menos morbosa e irrespetuosa de todas (vista desde mis subjetivísimos ojos de comunicadora social), traía consigo la pregunta: “¿Y si fueras tú, qué crees que sentiría tu mamá?”. Manipulación emocional, o no, tiene buen fin: identificarnos con el problema, aunque parezca estar muy lejos. Por cierto, el niño se parece al menor de mis hermanitos.


De todos modos seguiré ocupándome de mis “cinco metros cuadrados”, hasta poder expandir más mi “frontera de influencia”. Poco a poco, amigas y amigos. Poco a poco…


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Entonces los justos le responderán diciendo: Señor, ¿Cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento y te dimos de beber? ¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos? ¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti? Y respondiendo, les dirá: De cierto les digo que en cuanto lo hicieron a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicieron.
Mateo 25: 37 al 40.

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No tengo pruebas

Temo, aunque no lo sepas (es mejor que no lo sepas), que también trabajas para la mina, amigo mío, porque todos allá lo hacen, de un modo u otro. La mina tiene empresas “fantasma”, la mina ha conseguido alianzas importantes, la mina protege su perfil. A ellos les interesa mostrar tanta claridad, pero tanta, tanta, que hasta la oposición se financian.

Así son las cosas, mi hombre valiente, mi mujer fuerte, pese a tal vez doler (la verdad duele, aunque no debería). ¿Cómo lo sé? Pues no es difícil saberlo, tú mismo puedes escarbar, llegar a la verdad y tal vez, sólo tal vez, dejar que te gane la decepción. Es que tampoco vale la pena decepcionarse, porque no importa el corazón interesado de quien tejió ese monopólico y oscuro lazo, sino el tuyo, y el de ella, y el de esa otra chica, o de aquél idealista que se bebe siempre un par de cervezas bien conversadas contigo, orgulloso de su trabajo.

Tal vez es paranoia mía, tengo la pésima costumbre de imaginar y averiguar verdades tristes, y la mala suerte de acertar regularmente, aunque me odies por ello. Malas costumbres heredadas de un guerrillero frustrado. Aquí donde estoy ya me han reprimido mucho los ímpetus, pero he aprendido a canalizar mi “malicia social” hacia actividades convenientemente constructivas… reciclaje de energía, le llamo.

Así es, amigo, paranoias y más paranoias. Ya mi ex profesora de Comunicación Internacional me ha dicho que no le siga el juego a los que “nos quieren separar de Estado Unidos”, cuando se me dio por reenviar esa cadena con el discurso del Ministro de Educación de Brasil y su opinión humanística sobre la Internacionalización de la Amazonía. No opinaré mucho acerca de su falta de criterio ocasional y temático, porque en realidad es una mujer inteligentísima, quien, a fin de cuentas, no quiere que un montón de “retrógradas” como nosotros, “terroristas ecológicos y sociales”, evitemos el progreso de la nación.

Ay… cosas de gente grande que yo no entiendo.

No estoy en contra de la explotación minera, ni del progreso. Lo que me hiere es el abuso, la falta de respeto a los derechos humanos, el menosprecio a las culturas locales y la compra insostenible de silencios. Todo esto me hiere, sí, aunque a estas alturas provoque risas y desinterés entre alguno de mis amigos.

Hablando de amigos, uno mío trabaja allí, en la mina. Me ha dicho que se gana bien, que es bueno, que se va a comprar un carro… Pero también me pide que yo siga “en contra” aquí, en mi lado del Perú, porque hace daño, porque empobrece… “Acá no, pero allá sí, porque ya están jodidos”, dice, tal vez inconsciente de cualquier magnitud…

Bueno, y así las minas y otras yerbas. No hay nada más qué decir respecto a esto, sólo que ni modo, pues, parafraseemos aquella copla popular y admitamos que los peces de los ríos cercanos se mueren porque no saben nadar.

Epílogo inútil

¿De qué me estoy quejando? Yo no vivo allá, la mina no me afecta ni bien, ni mal y con este “discurso-pataleta” no voy a hacerle un favor a nadie. Nada pues, debe ser que se me han juntado indignaciones los últimos días. Y claro, ver por la tele el domingo pasado a mis periodistas nacionales haciendo apología de la conveniente y mundialmente liberadora “muerte” de Fidel Castro, pese a cualquier opinión pública cubana, no me ha ayudado a sentirme mejor.

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En Alemania vinieron primero por los comunistas, y yo no protesté porque no era comunista. Después vinieron por los judíos, y yo no protesté porque no era judío. Después vinieron por los sindicalistas, y yo no protesté porque no era sindicalista. Después vinieron por los católicos, y yo no protesté porque era protestante. Después vinieron por mi, y ya no quedaba nadie que pudiera protestar".

Marín Neimoller

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He estado leyendo:
Niños de El Líbano
Fidel Castro, según elmundo.es
Los Pioneros de Fidel
El cubano de la isla
Mi leña al fuego
Granma Internacional

3 comentarios:

Marca20 dijo...

Realmente esa imagen conmueve a veces uno hace caso omiso de la situacion que estan viviendo en ese lado del globo terraqueo, y muchos de nosotros nos quejamos por cosas insignificantes y esa foto de ese pobre niñi que no tiene la culpa de lo que las personas adultas supuestos seres humanos hacen.

bien cuidate mucho y Exitos.

Anónimo dijo...

Sustentada básicamente en la actividad minera

Adex: Sierra contribuye con el 34% de las exportaciones

Lima, ago. 06 (ANDINA).- Es imprescindible agilizar el proyecto Sierra Exportadora para promover la producción de ajos, flores y fibra de alpaca, pues si bien en el 2005 la Sierra contribuyó con el 34 por ciento de la exportación total, ésta estuvo sustentada básicamente en la minería, señaló hoy la Asociación de Exportadores (Adex).

Enzo Antonio dijo...

mi anterior post fue el tema de las papeleras que acá en Chile han provocado verdaderos desastres que no han respetado ni siquiera la vida humana, así que entiendo tu punto de vista.
La tragedia que vive El Líbano es terrible y ver imágenes de nilos heridos y muertos es al que conmueve, ojalá el mundo pueda parar esta pesadilla.
chao, un abrazo.