miércoles, junio 29, 2005

Declaración


Hay algunas personas que nacimos para meternos en líos, como si no viviésemos sin ellos, como la droga del pobre y triste heroinómano, las pastillas del farmacodependiente o los cigarrillos del fumador compulsivo.

Sí, señores, los problemas son los motivos de mi existencia. No me mal entiendan, no son los objetivos por los que estoy embarcada en esta gesta que se llama vida mía, sino más bien la gasolina, el líquido vital que mantiene en funcionamiento mi tantas veces abollado organismo y mi reencauchado corazón.

Varios amigos, llenos de las mejores intenciones del mundo, me han recomendado tomar un “tiempo fuera”, un respirito de tanta conmoción, que no entienden de dónde sale mi capacidad de aguante, cantidad de ganas de no dejarme en paz a mí misma por un buen rato, en vez de parar la carrera y dormir unos meses el sueño de los justos, hasta estar realmente bien, pero bien, bien, bien, quizás hasta diferente de cómo soy, porque a algunos no les parezco estar bien nunca.

Pero no, pues, no entiendo. Y ni siquiera acabo de salir de un lío para meterme en otro, no señor. Hace diez días estaba explorando con mi lengua un cuerpo de mente familiar, hace ocho días me largaba a la selva, para trabajar con alguien que esperaba de mí una “muy buena compañía”, pero preferí "pegarme", limitarme a los trabajos curriculares y dejarme llevar por el paisaje y la gente buena-nueva que a lo mejor no veré más.

Hace tres días recordé la despedida de mi ex, en el Jorge Chávez, y lloré toda la noche. Hace un día, reencuentro con buenas amigas, exploración por las calles de Lima (y el centro, y las combis, y de vuelta a la Capón), y hoy por la mañana, el cuerpo de mente familiar. Ahora mismo, me siento feliz de hacer lo hecho, sin más. Si pudiese disolverme en la canción que estoy oyendo ahora, no estaría mejor.

Algo me dice que estoy en problemas. Sí, lo estoy, pero estimo un desenlace razonablemente discreto. Y no sé, no sé, nunca se sabe, así de definitiva es esta verdad. No sé. Pero me dijo una vez un chamán…

Estoy contenta. Te quiero de tal modo y lo sabes. Estoy contenta y estoy en líos, sí, para variar. Es que debo mantenerme viva, y este es el único modo que conozco. De pronto ya no me duele el corazón reencauchado, y no temo tener que llevarlo a una nueva reparación (y si sí, ni modo). Creo que he aprendido a no apostarme, simplemente seguir el juego.

Te quiero de tal modo y esto es mejor a llorar, otra vez, por culpa de un nuevo extraño. Y te acompaño. Y me acompañas. Si pudiera disolverme en la canción que estoy oyendo ahora, quizás podría explicarlo mejor…

No sé lo que tengo, pero siento piso (MI piso) bajo mis pies. Me gusta estar aquí.

There she goes again...

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lunes, junio 13, 2005

La sirenita

Fue culpa de esa historia en versión “niños”, la de Disney, la del final feliz. Ayer me quedó tan claro como el agua, durante el espectáculo de “Hollywood sobre hielo”, cuando interpretaron el cuento ese y me descubrí cantando:
“Quiero que sepas que bien estarás
quisiera poder quedarme a tu lado
me gustaría tanto verte feliz…”

Tantas veces canción cantada y, por primera vez, entendida.

Sí pues, cuando era una pequeña fanática de Disney, solía aprender de memoria las canciones de todas las películas de moda, pero ya veo que no tenía idea.

Y claro, llenarse tanto de historias de amor simple, donde dos seres vivos pueden vencer, solititos, cualquier dificultad o prejuicio cultural (inclusive una cola de pez), la llevan a una a creerse que el amor lo puede todo, que nunca se acaba y, lo peor, que se pasea cómodamente sobre todas las barrera pensables y posibles.

¡Pero no! La sabia naturaleza no ha parido “diferencias” por las puras.

Y me remito a la verdadera Sirenita, esa de Hans Christian Andersen, la desafortunada princesa del reino marino que sacrifica su prenda más reciada –su encantadora voz- para obtener un par de hermosasa piernas y salir al mundo de los humanos (mira tú), a tratar de conquistar a algún príncipe escandinavo (quien, por cierto, le debía la vida).

¿Y qué pasó? El príncipe llegó a quererla muchísimo, como a una adorable hermanita menor. Es que ya estaba enamorado de otra, una muchacha (oportunista) que lo encontró en la bahía, luego de que la sirena le salvara de morir ahogado en un naufragio.

Después, el tipo se casa con la otra. La sirenita llora con el corazón roto (es que además, perder a su gran amor le significaba morir al día siguiente de la noche de bodas del afortunado… ¡qué crueldad!).

Claro, los amigos marinos de la jovencita encontraron la solución: “Mata a tu príncipe con esta daga y –me encanta esta parte- cuando su sangre caliente salpique a tus pies, volverás a ser una sirena, y regresarás al mar, donde perteneces”.

¿Y qué hizo la pobre enamorada? Aún humana, se lanzó al mar, para adelantar un poquito su muerte, pues prefería eso al sufrimiento de su amado. Fin. ¿Y el príncipe? Pues habrá tenido muchas noches de boda más, luego hijos y luego, ya qué importa.

Eso. No hay que nadar contra la corriente, ni jugarse la vida por nadie, así de simple.

¿Amar? Sí pues, seguro, en algún momento. Amar… ¡Condenado instinto de preservación de la especie! ¡Mentiras que nos creamos para justificar nuestra capacidad de equivocarnos! (o sea, la inteligencia).

Pero claro, hay una esperanza: permanecer en el lugarcito que nos toca, en nuestro reino bajo el mar, pues seguramente allí las cosas estarán “menos peor” que en la superficie. Con un poco de suerte, a lo mejor encontramos un tritón de lo más guapo, como el ruso ese, campeón en patinaje artístico sobre hielo, que salió haciendo unas piruetas en pantalón apretadísimo… Ay, no aprendo.

Evaluación del espectáculo:

- LO MEJOR: el malabarista y la enérgica rutina en solitario del adorablemente desgreñado, apestoso y agarrable “Tarzán” (¡qué chato más bueno!).

- LO MÁS “CHIC”: el peinado de “Anastasia, la reina de la magia” ¡Y qué garbo y fuerza al patinar! ¡De grande quiero ser como ella!

- LO MÁS TRISTE: el pobre “Bola de Nieve”, tigre siberiano que sirve de payaso en fotos de niños (ni siquiera me dieron ganas de averiguar el precio). Pobre animal, encadenado, con luces dándole a la cara y un montón de enanos ruidosos usándole de peluche anti estrés.

Apuesto a que lo dopan. ¿Dónde están los “Amigos de los Animales” cuando se les necesita? Seguramente, observando el espectáculo en zona preferencial (con lo que cobran por consulta).

¡Por lo menos tendrían que haberle puesto al tigre un nombre más digno!

- LO MÁS ANECDÓTICO: el fotógrafo encargado de enyucar al público los llaveritos con diapositiva, le alcanzó uno a mi mamá, “porque mire, ahí sale su niña”… ¿Aló? ¡Soy una vieja decrépita a punto de cumplir 25 años, hágame el favor de tener más respeto con mis canas!

- TAREA PENDIENTE: aclararle a mi ex que no es a él a quien tuve miedo, sino a un ex anterior, cuya historia conoce muy bien. Sólo si pregunta, claro.

Y, ahora en serio: FIN.

domingo, junio 12, 2005

Cansadita...

Creo que hoy ha sido un día productivo. He estado sentada durante 7 horas seguidas frente a la computadora. Digamos que releí lo último publicado en "Desde mis ojos", y... creo que me deprimí más de lo que estaba.

Sin embargo, tengo tantas historias por contar...

Decidí crear dos nuevas páginas, una de crónicas de viajes, bastante personal también, pero con un tema específico. Otra, sobre mi trabajo y algunos artículos, notas y reportajes publicados en medios de comunicación de Piura. Me interesa que otros vean, a través de mis palabras, lo que yo puedo ver... Salir un poco de mí, pues hay tantas cosas alrededor por las que vale la pena secar los ojos.

Bueno, sigo aquí, en mi "cyberpastizal", mirando al centro mismo de mi corazón y escribiendo, escribiendo, escribiendo.

Aquí, las direcciones:
http://chalacodepiura.blogspot.com
http://diariodecaminos.blogspot.com

Y me ha llamado mamá, para decirme que en media hora llega a Piura, con los criters. Mañana cumple años Miguel, mi inmediato inferior. Ya va por los 13.

Un abrazo.

sábado, junio 11, 2005

Torniquete

i tried to kill the pain
but only brought more (so much more)
i lay dying
and i'm pouring crimson regret and betrayal
i'm dying praying bleeding and screaming
am i too lost to be saved
am i too lost?

my God my tourniquet
return to me salvation
my God my tourniquet
return to me salvation

do you remember me
lost for so long
will you be on the other side
or will you forget me
i'm dying praying bleeding and screaming
am i too lost to be saved
am i too lost?

my God my tourniquet
return to me salvation
my God my tourniquet
return to me salvation

(I want to die)

my God my tourniquet
return to me salvation
my God my tourniquet
return to me salvation

my wounds cry for the grave
my soul cries for deliverance
will i be denied Christ
tourniquet
my suicide

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Traté de matar el dolor
pero sólo conseguí más (mucho más)
propongo morir
y sangro pesar y traición
estoy muriendo, rezando, sangrando y gritando
¿Estoy demasiado perdida para ser salvada?
¿Estoy demasiado perdida?

Dios mío, mi torniquete
vuelve a mí, salvación
Dios mío, mi torniquete
Vuelve a mí, salvación

¿Me recuerdas perdida por mucho tiempo?
¿Estarás del otro lado o me olvidarás?
Estoy muriendo, rezando, sangrando y gritando
¿Estoy demasiado perdida para ser salvada?
¿Estoy demasiado perdida?

Dios mío, mi torniquete
Vuelve a mí, salvación
Dios mío, mi torniquete
Vuelve a mí, salvación

(Quiero morir)

Dios mío, mi torniquete
Vuelve a mí, salvación
Dios mío, mi torniquete
Vuelve a mí, salvación
Mis heridas claman por un sepulcro
Mi alma clama por comprensión
¿Seré negada, Cristo?
Torniquete
Mi suicidio.


Lo cierto es que Evanescence no es mi banda favorita, pero me encanta el Fallen y esta canción es mi preferida. La escuché por primera vez en noviembre de 2003, en uno de mis viajes de mochila “post depresión severa”. Me encantó, la entendí casi en el acto…

A estas alturas, me apena un poco que pueda seguir sonando tras de mí, como soundtrack, aunque con diferentes actores de reparto. ¿Huelo a “involución” o es, simplemente, un evidente, aburrido y típico caso de “vida cíclica”?

¿Será acaso que nunca se llega a aprender totalmente de los errores, o es que estoy condenada a toparme siempre con "muchachitos" de la misma serie de producción? De ser tal, debo descubrir eso que está fallando en mi dirección, y repararlo -o cambiarlo- en el acto, antes de estrellarme sin remedio.

Bueno, estas tonterías me sirven para practicar algo de inglés. Por cierto, la traducción es mía y hay un par de líneas “interpretadas”. Es muy triste, pero es sólo una canción…

viernes, junio 10, 2005

Gone with the sin, by H.I.M. (His Infernal Magesty)

I love your skin oh so white
I love your touch cold as ice
And I love every single tear you cry
I just love the way you're losing your life
Oh, my Baby, how beautiful you are
Oh, my Darling, completely torn apart
You're gone with the sin my Baby and beautiful you are
You're gone with the sin my Darling
I adore the despair in your eyes
I worship your lips once red as wine
I crave for your scent sending shivers down my spine
I just love the way you're running out of life
Oh, my Baby, how beautiful you are
Oh, my Darling, completely torn apart
You're gone with the sin my Baby and beautiful you are
You're gone with the sin my Darling

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Amo tu piel, tan blanca
Amo tu tacto, frío como el hielo
Y amo cada lágrima que lloras
Simplemente amo el modo en que estás perdiendo tu vida
Oh, mi niña (o), cuán hermosa (o) eres
Oh, querida (o) mía (o), rota (o) en dos completamente
Te vas con el pecado, niña (o) mía (o), y estás hermosa (o)
Te vas con el pecado, querida (o) mía (o)
Adoro la desesperación en tus ojos
Adoro tus labios, alguna vez rojos como el vino
Anhelo tu olor, que hace temblar mi espina dorsal
Simplemente amo el modo en que estás huyendo de la vida
Oh, mi niña (o), cuán hermosa (o) eres
Oh, querida (o) mía (o), rota (o) en dos completamente
Te vas con el pecado, niña (o) mía (o), y estás hermosa (o)
Te vas con el pecado, querida (o) mía (o)

¿Dedicable?... jejejejejeje

¡Manda fotos!

¡Hola, Adrián!

Qué gusto me da q salgas a conocer un poco los alrededores... ¿En qué ciudad vives? ¿Dublín? (espero no haberte mandando al otro lado del globo).

Oye, supongo q habrás llevado tu cámara digital para allá. Espero q t animes a mandar fotos d vez n cuando, para conocer yo también.

Yo tngo algunas "pics" nuevas, q me gustaría enviarte. No sé si a esta dirección, pues seguramente t recargo el correo q todos usamos para estar n contacto contigo.

Sí, con lo d la mudanza me quité un peso muy grande d encima, como tú dices. Y es un sitio nuevo, no me trae ningún tipo de recuerdos. Sin embargo, d todos modos me siento sola.

No sé qué me ha dado. Dsd hace 3 semanas estoy con un malestar q parece ser físico, como lo q t da antes de la gripe. Sin embargo, no acabo de enfermar, más bien ando en un estado de "ensueño" q no me deja hacer bien las cosas...

Es como estar viviendo en automático. Casi no me entero d nada, casi no sonrío de verdad, casi siempre estoy a punto de llorar, prefiero esconderme, estar sola. Siempre cansada y con ganas de dormir todo el día, no salir de la cama, boca seca, dolor de estómago y de cabeza... en fin.

Quizás sea estrés, no sé. Si es algo psicológico, q es lo más probable, no se me ocurre cómo resolverlo... no quiero gastar dinero en estas cosas, la verdad. Además, hay trabajo por hacer y creo q todavía lo puedo hacer bien.

La verdad es que los textos de autoayuda y las frases positivas q suelo inventarme y usar como grito de guerra, a veces no me bastan.

Imagínate, ponerme así ahora q aún estoy acá. ¿Cómo será cuando me vaya a Alemania? Ese proyecto está madurando y debo poner toda mi cabeza en ello. No admitir distracciones de ningún tipo, ni trabajar mal, pues del dinero depende q salga bien, ni enfermar y, por último, ni enamorarme de nadie, porque al final eso me haría dudar d lo q quiero y no deseo cambiar de planes, sobre todo si depende en un 50% de otra persona, pues ya sabes cómo somos los seres humanos, fallamos, nos equivocamos, hacemos daño sin querer y tal...

Yo... me salgo d esta ruleta rusa por un buen tiempo, ¿sabes? Ya estoy un poco cansada.

Sé q no es bueno tener este tipo de planes de vida, tan cuadriculados, tan a largo plazo. Pero con metas puestas es que, a la hora de la acción, haces lo que tienes que hacer y no otras cosas. Así por lo menos tengo garantizado q no dejaré q "nada" externo venga a desequilibrar más mi normal desequilibrio emocional.

Después de estar contigo (perdona q hable del tema), pensé q no volvería a "querer" a alguien q fuese capaz de darme miedo... Y aquí me tienes, temblando debajo de mi cama, rezando para no tener q verle, para no oír de él, para no saber cuánto daño habría sido capaz de hacerme, para q nadie se burle de mí.

Y eso q es un buen chico (no un buen hombre, creo q ese es el problema). A veces me doy asco.

Lección aprendida: nuestra mejoría espiritual y moral no depende de nadie más q d nosotros mismos. Los "salvadores" no existen, son seres humanos capaces de convertirse en verdugos en cuestión de segundos. Es uno mismo, el dios en el que creas y ya.

Por lo menos... tengo la satisfacción de haber hecho las cosas bien. Ya si así no me funcionaron, es que el “mundo” es el problema, no yo.

Ya encontraré al loco adecuado para mí. Supongo q en algunos años más. Ahora, Alemania, mi mamá, mis hermanos y esos amigos que me quieren tanto y q jamás querrán dejar de hacerlo, porque son amigos de verdad.

Já... sigo con mi malestar de gripe, que no es gripe, y además mal del estómago, por una súper hamburguesa q comí anoche, luego de casi 2 días de agua y fruta... ¡Pero qué buena estaba la hamburguesa!... Por cierto, he aprendido bien tu técnica para echarle las cremas y comerla sin destrozarla. Mis amigos me miran raro, pero ya me da igual, jajajajajajajaja...

Oye, perdona por este mail tan recargado de mis malos momentos. Sólo deseo una respuesta refrescante, de esas que sabes dar. Igual ni te enteras bien, suele pasarle a quienes me oyen monologar y alucinar.

Cuando vuelva de Puerto Maldonado, te contaré. Seguramente vendré cargada de fotos e historias. Ojalá todo salga bien. Además, voy con buena gente. No les conozco mucho, pero confío, es mi vicio. Confiar.

Y... si acaso participo en un sesión de "ayahuasca", también te contaré, jejejejejejejeje... Es un alucinógeno, sirve en terapias para encontrar tu yo interior, tu animal guía y no sé qué cosas más. Droga "new age", made in Perú. Vamos a ver.

Un beso y un abrazo. Te recuerdo algunas veces y se me escapan sonrisas.

Juanca te manda saludos, pregunta por el "cabronzuelo ladilla de culo" con regularidad. Es más, me confesó que cuando se despidió de ti, en el aeropuerto, sintió un airecito en el pecho. Pero claro, como es un macho bien macho, no dejó que se le notara. ¡Mira lo que le ocasionas a la gente, webón!

Y nada, me largo a seguir trabajando.

Otro abrazo.

Con cariño,

Angela

martes, junio 07, 2005

Día del padre, el año pasado

Hoy ha sido un día en que debí llevar rosas al cementerio y llamar por teléfono al abuelo. Ni uno, ni lo otro, sólo trabajo y sueño. A veces siento cargo de conciencia por no llorar más a mi padre, otras veces lo lloro. Mi amor por él no ha cambiado, sin embargo, no estoy mal ahora, no estamos mal. Quizás con él todo sería peor… o mejor. Dios sabe por qué hace las cosas. Y papá, si puedes sentir lo que escribo ahora, comprende por qué lo hago y perdóname.

En todo caso, mis recuerdos por ese padre maravilloso y humano siguen en mí y no me hace ningún daño llevarlos conmigo a donde vaya. Más bien me dan fuerza, me dan valor, me animan a correr riesgos, para que él se sienta orgulloso… para mantener en alto su nombre, siempre. Está bien amarlo y recordarlo, así es como debe ser… así es como el verdadero amor nunca muere.

Ahora, mi papá es aún más fuerte. Y a mí, más me vale sacarle el jugo a mi año en la U de Navarra, ya que, encima de todo, por estar en España es que no pude venir al entierro. Cosas que pasan a veces (qué ridículos resultan todos mis motivos actuales de mala vibra cada vez que recuerdo este pasaje de mi vida... ¡Pero qué rápido se me olvida lo fuerte que puedo llegar a ser!). En fin, eso, a ver si por una temporada me privo de más involuciones (por favor, Dios).
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A ti, señor Valverde, mientras escucho una de tus canciones favoritas (Africa, de Toto). Por ti ya no puedo llorar triste :)

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Flashback

Conocí al neandertal hacer tres años, en una de las famosas quermeses del Santa Rosa, fiesta jubilar en mi querida Sullana-Tijuana city. Lo cierto es que, de entrada, me cayó bastante bien, sin embargo, empezó a resultarme antipático cuando noté que acompañaba a su mujer, una amiga del colegio, hasta al baño. Pero bueno, no era asunto mío.

Ya por la noche, nos fuimos en grupo a otro local, para “seguir la juerga”. Vinieron los dos casados, más otras tantas, mientras la más fashion de mis ex compañeras de clase me reclamaba el haber coqueteado descaradamente con un chico que acababa de presentarme, y yo no entendía dónde estaba lo malo, si ni él ni yo teníamos lío alguno con nadie más, y a lo mejor no le volvía a ver en mi vida.

Una vez en la nueva pista de baile, todas las chicas “solteras y sin compromiso” se pusieron a un lado, a la espera de que el novio de alguien más las saque a bailar, porque qué feo hacerlo sólo entre mujeres, delante de tanta gente conocida. Afortunadamente encontré por allí a un viejo amigo, de los míos, y me fui a bailar con él, como sea, como si nadie más estuviera viéndonos, a gastar energías y bajar un poco el alcohol, sin más.

De pronto, oí una pregunta tonta: amiga, ¿bailas?... un grito rabioso: ¡Es mi esposa! Golpe…

El neandertal, echando espuma y sangre por la boca, abalanzándose sobre un pobre remedo de punkie que estaba bien acompañado y a punto de hacer “hablar” a sus amigos. Debí seguir pensando que no era asunto mío, pero el instinto de conservación del grupo, este que tengo y que me va a provocar un prematuro derrame cerebral, este mismo, me hizo tirar de la camisa del pobre imbécil indignado por nada, antes que lo maten, y lo saqué del problema, por tres segundos…

Me empujó, me tiró al suelo con el brazo, de lo ciego y borracho que estaba, y se lanzó una vez más sobre el insolente que había osado invitar a bailar a SU mujer (de 23 años, guapa y con el sacrosanto aro de bodas disimulado por las luces psicodélicas).

No recuerdo más pormenores, pero sí que el buen amigo de entonces, el del baile a nuestro aire y sin complicaciones, me tomó de la mano y me sacó del lugar.

De salida me encontré con el feliz y joven matrimonio. Ella, avergonzadísima, él, aún vociferando, con sangre en los dientes. Mi amigo apretó más mi mano; yo, sólo me despedí de la chica e hice un gesto de desaprobación y pena, por una muchacha tan bonita y alegre, ahora condenada a pasar el resto de su vida con semejante animal, y ojalá que con ella no se meta así de feo, y ni modo, fue su elección y les toca sacar las cosas adelante, que tienen un hijo y motivos de sobra para madurar así, a la mala (sí, claro, cada quien escoge sus desgracias, hay que resignarse, luchar, soportar… ¿Y Dios está totalmente ciego?).

Me ha contado la más fashion de mis ex compañeras de clase que el neandertal sí se mete con ella, que a veces la golpea. No sé. Sólo sé que mi amiga, la joven esposa, estará eternamente agradecida con su buen marido, quien ha dejado una vida de niño engreído, adinerado y de mamá totalmente consentidora, por la humilde casa de sus suegros. Qué asco siento. Y esto no es asunto mío, no señor, no es asunto mío... Pero qué asco siento.

sábado, junio 04, 2005

Me fui

Han sido tres días duros. Lo cierto es que no me planteé mudarme esta temporada, pues ya bastantes “líos” tenía encima para dejarles comerme el coco durante los próximos tres meses, pero afortunadamente (y recalco, AFORTUNADAMENTE) se dio la oportunidad-obligación de levantar vuelo y ocuparme de cosas básicas que acaban convirtiéndose en verdaderas muestras de amor de yo conmigo misma (simple instinto de conservación, dirán los “racionales”).

Lo bueno es que no tuve que sentirme culpable por tomar una decisión que implicase desequilibrar mi presupuesto quincenal, aunque ya la idea me estaba dando vueltas en la cabeza. Un día mi casero se acerca y, con tristeza, me dice: “Angelita, mi hija mayor vendrá a vivir aquí en junio, con mis nietos, y… y...”

“Y necesita que desocupe el sitio”, completé, con una sonrisa, animando al señor a no sentirse tan mal. Entonces, agradeciendo mi natural preferencia a esperar que me larguen, en todo sentido, para irme sin cargo de conciencia, y mis benditas y subjetivas ganas de producir adrenalina ante cualquier tipo de nueva “aventura” (que a fin de cuentas, de eso se tratan los cambios), empecé a recorrer urbanizaciones cercanas al sitio donde trabajo, hasta encontrar nuevo hogar.

Por fin llegué a algo que me gustó mucho. Más grande que el sitio anterior, un verdadero “minidepa”. Bonito, más caro, pero se justifica con que no gastaré en taxis. A instalarme, implementarlo y ponerme a cocinar, como toda una ama de casa (de MI casa).

Fueron tres días de mudanza intensos, parecía de nunca acabar. Gracias al Cielo, tengo amigos muy buenos (y lo suficientemente fuertes para ayudarme a cargar por escaleras muebles, cajas, mochilas, maletas…)

Ayer fue el último día, me tocó limpiar minuciosamente el sitio que dejaba, donde viví los últimos 14 meses de mi vida de treintañera de 25 años. ¡Lo sucio que estaba! Y lo difícil que resultó sacar todas las estrellitas fosforescentes –obsequio de mi hermanito menor- del techo. Ya está todo, salgamos de aquí (mentira, olvidé mis botas marrones, suerte que ya me las han guardado).

Una última mirada. No más recuerdos, no señor, ni más evocaciones, ni voces grabadas en las paredes, ni sueños rotos, ni lecturas a medianoche, ni soledades compartidas y abandonadas a su suerte, ni música para disimular monólogos esquizofrénicos, porque la niña de la casa duerme al otro lado de la ventanita, ni ese rinconcito debajo de –donde estaba- mi banderola de MetallicA, en donde tú y yo nos besamos como si el mundo se nos fuera a acabar. Nada, y todo, porque el corazón sí me lo llevo conmigo, aunque la actualidad acaba siempre por velar lo que no es sano rememorar.

A despedirme de los vivos. Comprendí que tengo muy bien desarrollada cierta ingrata tendencia a no formar lazos, supongo que obtenida de la experiencia de mudarme constantemente, viajar, conocer gente, y decir adiós, tantas veces como aguante el alma y siempre prometiendo volver, algún día… Y tampoco es el fin, pues Miraflores no queda lejos de Angamos, y llegaré algunas veces a comer donde mis primas, que viven sólo unas casas más allá.

“Hasta luego, Angela. Ojalá puedas volver a quedarte aquí, has sido realmente una linda compañía y la mejor inquilina que hemos tenido, no podemos quejarnos de nada. Que te vaya muy bien”. Es que no gustar de juergas tiene sus ventajas, pero no por eso he dejado de pegarme algunas tranquilas bombas, en plan cuatro gatos, que hay algunas conmemorativas botellas de vino para comprobarlo.

Y bueno, ya estoy aquí, en MI sitio, otra vez… Un momento, falta algo. Sí, el póster de Kurt, justo sobre el planchador. Ya tomaré una foto. Ahora sí es MI sitio, y nuevo, y limpio. ¿Qué puedo decir? Me siento bien de estar aquí.

Además, es un lugar cómodo, acogedor y suficientemente espacioso como para que mamá y hermanos pasen conmigo los fines de semana… ¡Hay hasta cocina!

Claro, ahora estoy quebrada y con la tarjeta de débito extraviada (además de “pérdida o robo” debería haber un rubro que contemple “estupidez”… ¡Mira que olvidarla en el cajero!). Pero ya está resuelto eso también, y fue una bendición, porque el desembolso de CTS que pensaba hacer para pagar una garantía al final no fue necesario (los nuevos caseros me han visto tal cara de angelito, que ya empezaron a confiar en mí… aunque mucho ayudó que uno de los taxistas regulares de Miraflores, esos que todo lo ven y todo lo saben, le haya hablado de lo bien que me comporté con mis antiguos caseros a la señora de ahora… ¡Es que mi Ángel de la Guarda es un maestro!).

Y bueno, estoy contenta.

Carlita, David y Yuri, esto es para ustedes. Muchachos, son los mejores. Mil gracias por todo el apoyo.

Paz.


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P.D.: Tienes razón, Ángel, la gata debe estar feliz con mi partida, jejejejeje… pobre.