lunes, enero 24, 2005

Cosas

Hoy todo normalito. He estado diseñando unas plantillas para tarjetas de presentación del Programa, más un par de carteles para colocar en la puerta de la oficina.
Organizando fotos encontré una del buen ... con una amiga suya, allá arriba. Me he puesto un poco nerviosa de sólo ver la foto, ¡qué asco me doy! Lo bueno es que todo esto ha de deberse a algún tipo de desequilibrio hormonal -con regularidad mensual- que nos pasa a todas las mujeres, ya sé que cuando tenga que subir y verle de frente, empezaré a tratarle como siempre, sin ápice de interés.
Y bueno, que me toca escribir un guión en tiempo récord, porque el director me ha caído de sorpresa y quiere que nos reunamos a discutirlo esta noche (vamos a ver qué le invento). Eso lo he tenido descuidado sólo de tonta, porque finalmente son estas cosas las que pueden ubicarme en algún lugarcillo prestigioso, o al menos darme currículum. Pero no, pues, la niña ha preferido dedicar todo su tiempo libre de los últimos 5 meses a autocompadecerse por estar lejos del (ex) novio... ¡Como si del novio se viviera! Y mira, que además he descuidado el trabajo, donde me tienen tanta confianza y me tratan tan bien.
Puf... ¡qué aburrida soy cuando me quejo! La verdad es que no veo la hora de subir a Chalaco para conversar con la gente sencilla de siempre, ojos opacos de cataratas y piel curtida por tanto sol, como doña Herminia, la señora que nos da posaba en el bosque de Mijal. Buena mujer. Seguramente al regresar traeré mejores historias que mis tontas miserias.

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